Los gestores globales son los más alcistas desde febrero, pero el efectivo da una alerta

  • Los gestores de fondos globales alcanzaron en julio su mayor nivel de optimismo desde febrero, según Bank of America. El efectivo en cartera cayó a 3.6% y la apuesta por semiconductores siguió concentrando posiciones, una combinación que favorece el apetito por riesgo, pero vuelve más sensibles las carteras mexicanas expuestas a Wall Street.

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Gestores globales elevan su exposición a bolsa mientras el efectivo cae a 3.6%.
Gestores globales elevan su exposición a bolsa mientras el efectivo cae a 3.6%.

La encuesta, realizada entre el 2 y el 9 de julio, mostró una mejora en las expectativas sobre la economía mundial, el gasto relacionado con inteligencia artificial y la posibilidad de una política monetaria menos restrictiva en Estados Unidos. Un récord de 54% de los participantes espera un escenario “sin aterrizaje”, es decir, crecimiento sin una recesión clara, mientras solo 2% anticipa un aterrizaje brusco.

La fotografía, sin embargo, tiene una limitación temporal importante. El sondeo comenzó después del acuerdo provisional que había detenido la guerra entre Estados Unidos e Irán y se completó, en su mayor parte, antes de que se reanudaran las hostilidades. Por ello, refleja el posicionamiento de esos días, no una evaluación completa de los acontecimientos posteriores.

El optimismo sube mientras el efectivo cae a 3.6%

La asignación de efectivo bajó desde 4.1% en junio hasta 3.6% en julio, uno de los niveles más reducidos observados por la encuesta. Al mismo tiempo, la exposición a acciones estadounidenses alcanzó su mayor sobreponderación desde diciembre de 2024. Para Bank of America, esa combinación activó una señal contraria de venta.

La lectura no significa que una caída sea inevitable. Un nivel bajo de efectivo indica que los fondos mantienen una proporción mayor de sus carteras invertida y disponen de menos liquidez para absorber retrocesos o aumentar posiciones. El indicador Bull & Bear de Bank of America también incorpora flujos, posicionamiento, amplitud bursátil y condiciones del crédito, por lo que funciona como una advertencia sobre el exceso de confianza, no como un pronóstico automático de una corrección prolongada.

El mercado estadounidense acompañó inicialmente el tono favorable. El 14 de julio, el S&P 500 avanzó 0.4%, el Nasdaq ganó 0.9%, el Russell 2000 sumó 0.4% y el Dow Jones terminó prácticamente sin cambios. La moderación de los rendimientos de los bonos, junto con el impulso de semiconductores y bancos, apoyó la sesión. Aun así, un cierre positivo no confirma por sí solo una tendencia.

La clave está en separar la reacción inmediata de la estructura del posicionamiento. Cuando los inversionistas ya mantienen poco efectivo y una exposición elevada a renta variable, una sorpresa negativa puede provocar ajustes más rápidos. También puede ocurrir lo contrario: si los beneficios empresariales y los datos económicos sostienen las expectativas, el mercado puede mantener su fortaleza pese a la señal contraria.

Semiconductores concentran el entusiasmo y también el riesgo

La posición larga en semiconductores globales fue considerada la operación más concurrida por tercer mes consecutivo. El 82% de los gestores la identificó como la apuesta con mayor concentración, por encima de otros temas de inversión. Además, 61% espera que los grandes hiperescaladores —compañías de nube y centros de datos— mantengan su gasto de capital durante 2026, frente a 28% que anticipa recortes.

Esta concentración ayuda a explicar el optimismo, pero también introduce fragilidad. Si una parte relevante del mercado comparte la misma tesis, cualquier cambio en las previsiones de inversión en inteligencia artificial, márgenes, demanda de chips o valoraciones puede generar movimientos amplificados. Algunos gestores redujeron exposición a tecnología, aunque ninguno declaró una posición neta corta sobre el sector.

El contraste más importante aparece en la propia encuesta: 45% considera que una burbuja de inteligencia artificial es el principal riesgo extremo para los mercados. El entusiasmo por el gasto tecnológico convive, por tanto, con la preocupación de que las cotizaciones hayan incorporado expectativas demasiado exigentes. El índice puede ofrecer un titular positivo mientras la dependencia de un número reducido de sectores aumenta.

Los bonos siguen siendo una referencia decisiva. El 83% de los encuestados no espera que la Reserva Federal eleve las tasas antes de las elecciones legislativas de noviembre, pero esa expectativa puede cambiar con la inflación, el empleo o nuevos riesgos geopolíticos. Si los rendimientos del Tesoro vuelven a subir, las acciones de crecimiento podrían enfrentar más presión porque sus beneficios futuros pierden valor relativo frente a la renta fija.

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Qué significa esta señal para México

Para quienes invierten desde México mediante acciones o ETFs ligados al S&P 500 y al Nasdaq, la encuesta señala dos riesgos distintos. El primero es la concentración en tecnología y semiconductores. El segundo es el riesgo cambiario: el resultado en pesos depende tanto del comportamiento del activo como de la relación entre el peso y el dólar.

Un mayor apetito global por riesgo puede favorecer temporalmente a los mercados emergentes y mejorar el entorno para la Bolsa Mexicana. Sin embargo, el sondeo no demuestra que estén entrando nuevos recursos a México. El S&P/BMV IPC conserva factores propios, como las decisiones de Banxico, la evolución del peso, los resultados de sus emisoras con mayor ponderación y las condiciones fiscales y regulatorias del país.

La señal de Bank of America tampoco debe interpretarse como una orden para reducir o aumentar exposición. Su utilidad está en mostrar que el mercado llega a la segunda mitad del año con expectativas altas, poco efectivo disponible y una operación tecnológica muy concurrida. Esa combinación puede sostener las alzas mientras los datos acompañen, pero también elevar la sensibilidad ante cualquier decepción.

La siguiente confirmación deberá buscarse en la amplitud del mercado, los rendimientos de los bonos y los resultados de las compañías que financian el gasto en inteligencia artificial. El optimismo será más sólido si el avance se extiende a más sectores y empresas. Si continúa dependiendo de posiciones concentradas y de expectativas exigentes, la volatilidad puede aumentar incluso sin que cambie la tendencia de fondo.

Esta noticia ha sido elaborada por Juan Sebastian Plaza

 
Juan Sebastian Plaza - Comunicador social y Periodista

Juan Sebastian Plaza

Comunicador social y Periodista

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Especialista en mercados financieros y bolsas mundiales