Al mediodía del 16 de julio, RBI había recibido aceptaciones por 10,668,951 acciones de Addiko, equivalentes al 55.32% de los títulos incluidos en su oferta. La cifra supera en apenas 61,195 acciones el mínimo de 10,607,756 títulos fijado por el comprador.
El dato es relevante porque RBI había reducido el 9 de julio su umbral voluntario desde más del 75% hasta más del 55%. Entre las adhesiones contabilizadas aparecen 1,878,167 acciones de Alta Group, equivalentes al 9.63% del capital emitido de Addiko. Hasta las 12:00 horas del 16 de julio, el agente de liquidación no había recibido solicitudes de retirada.
RBI, que cotiza en Viena con el símbolo RBI, ofrece €26.50 en efectivo por cada título de Addiko, identificada en la misma bolsa como ADKO. Sobre las 19,286,828 acciones efectivamente sujetas a la propuesta, el desembolso máximo ronda €511.1 millones, unos 586 millones de dólares al tipo de referencia del Banco Central Europeo del 16 de julio. La referencia de 600 millones de dólares es, por tanto, un redondeo razonable, pero no el importe contractual exacto.
Superar el 55% todavía no equivale a cerrar la adquisición
La palabra clave es provisionalmente. Nova Ljubljanska Banka, o NLB, publicó el 17 de julio una modificación de su oferta competidora: mantiene el precio de €37 por acción, reduce su umbral mínimo al 50% más un título y extiende el periodo de aceptación hasta el 29 de julio.
Además, los accionistas que ya hubieran aceptado la propuesta de RBI pueden retirar su adhesión hasta el 23 de julio y entregar sus acciones a NLB. Esto significa que el porcentaje comunicado por Raiffeisen todavía puede bajar antes de convertirse en una participación definitiva. La oferta de RBI finaliza el 22 de julio y continúa condicionada a las autorizaciones regulatorias y demás requisitos de cierre.
La diferencia económica es considerable. Los €37 ofrecidos por NLB representan un 39.6% más que los €26.50 de RBI y valorarían las 19.5 millones de acciones emitidas por Addiko en unos €721.5 millones, alrededor de €204.8 millones por encima de la valoración equivalente de Raiffeisen sobre todo el capital. Sin embargo, NLB también necesita alcanzar su umbral y obtener permisos bancarios y de competencia; su documentación contempla un plazo máximo de cierre hasta mayo de 2027.
La Bolsa de Viena tampoco ha tratado los €37 como dinero asegurado. Addiko cerró el 16 de julio en €27, sin variación diaria y con un volumen de apenas 1,222 títulos. La distancia frente a la oferta superior no permite anticipar un ganador, pero sí sugiere que el mercado descuenta incertidumbre regulatoria, plazos prolongados y riesgo de ejecución, además de una liquidez bursátil reducida.
RBI quiere reforzar Croacia y regresar a Eslovenia
Raiffeisen no pretende conservar intacto todo Addiko. Su plan consiste en mantener el banco croata, la filial eslovena y la sociedad matriz austriaca. Después buscaría vender a Alta Group las operaciones de Serbia, Montenegro y las dos entidades de Bosnia y Herzegovina, a un precio que deberá corresponder al valor razonable de mercado y sujeto a autorizaciones.
La lógica estratégica está en Croacia y Eslovenia. RBI calcula que la operación elevaría su posición en Croacia desde el sexto hasta el cuarto lugar por activos y le permitiría regresar al mercado esloveno, donde quiere desarrollar banca corporativa, servicios de inversión y crédito para pequeñas y medianas empresas.
Addiko llega a la puja con un balance capitalizado, pero con una rentabilidad que perdió fuerza al comenzar 2026. El banco obtuvo €10.1 millones de beneficio neto en el primer trimestre, 30.2% menos que un año antes. Sus ingresos bancarios netos permanecieron prácticamente estables en €77 millones, mientras los gastos administrativos aumentaron 6.1% y el resultado operativo antes de provisiones cayó 20.6%.
Su ratio de capital CET1 se situó en 21.7%, claramente por encima de sus requisitos, aunque por debajo del 22.4% de diciembre. En otras palabras, Addiko conserva una posición de capital sólida, pero el comprador tendrá que mejorar eficiencia y rentabilidad: el costo absorbió 66.7% de los ingresos operativos en el trimestre, frente al 63% del año anterior.

El capital de RBI parece suficiente, aunque quedan varios riesgos
Para RBI, Addiko es una operación relevante por geografía, pero pequeña frente al tamaño del grupo. El banco austriaco obtuvo €209 millones de beneficio consolidado en su negocio principal durante el primer trimestre de 2026, registró ingresos principales por €1,596 millones y administraba una cartera de préstamos de €105,000 millones fuera de Rusia. Su ratio CET1 excluyendo Rusia era de 14.9%.
Cuando RBI elevó su propuesta a €26.50, estimó un impacto inicial de unos 46 puntos básicos sobre su CET1, suponiendo una aceptación del 75%. Tras completar la venta de las filiales que no desea conservar, calculó que el efecto combinado bajaría a cerca de 11 puntos básicos. Estas cifras no son una garantía: fueron preparadas con un nivel de participación distinto y dependen del precio final, el perímetro adquirido y la ejecución del desmantelamiento societario.
Para un accionista, el principal riesgo no está únicamente en pagar demasiado. RBI tendrá que gestionar la retirada potencial de aceptaciones, las aprobaciones de varios reguladores, la integración de Croacia y Eslovenia, la separación de cuatro bancos y la relación con accionistas minoritarios si termina controlando Addiko con una participación cercana al mínimo.
También debe hacerlo mientras continúa reduciendo su negocio ruso. RBI mantiene en 2026 las restricciones aplicadas a esa filial y calcula su capital fuera de Rusia bajo un escenario conservador que supone perder toda la inversión en el país. La adquisición parece asumible con los datos actuales, pero reduce parte del margen disponible para absorber errores o nuevos acontecimientos regulatorios.
La conexión con México es financiera, no operativa. La información corporativa revisada sitúa el negocio de ambas entidades en Austria, Europa Central y Europa del Este, sin una exposición mexicana directa. Para una persona en México con acciones bancarias europeas o fondos internacionales, la lectura útil está en la asignación de capital de RBI, el riesgo cambiario del euro y la capacidad de ejecutar una compra fragmentada, no en un efecto sobre el sistema bancario mexicano.
Raiffeisen cambió la situación al rebasar su umbral mínimo, pero todavía no aseguró de forma irreversible Addiko. El riesgo abierto es que parte de las aceptaciones migre hacia la oferta superior de NLB. RBI tendrá que demostrar que puede conservar el control suficiente, obtener las autorizaciones y completar la reorganización sin erosionar más capital del previsto.









