El crédito al consumo crece 8.5%, pero el dato necesita contexto para los hogares

El crédito vigente al consumo de la banca comercial creció 8.5% real anual en agosto, frente a 7.1% en julio, según cifras preliminares de Banxico. La tasa objetivo ya estaba en 6.50%, pero la lectura para los hogares exige un matiz: parte del salto refleja la incorporación de Nubank como banco.

Crédito al consumo 8.5% real anual en agosto con avances menores en vivienda y empresas.
Crédito al consumo 8.5% real anual en agosto con avances menores en vivienda y empresas.

El 8.5% no cuenta toda la historia

El dato de agosto mide el saldo de la cartera vigente, no el monto de nuevos préstamos otorgados durante el mes. Ese saldo alcanzó 2.02 billones de pesos. Dentro del consumo, las tarjetas crecieron 12.1% real anual; los créditos personales, 7.1%; los de nómina, 4.6%; y el financiamiento para bienes de consumo duradero, 9.9%. El crédito automotriz, incluido en este último grupo, avanzó 10.5%.

La cifra principal, sin embargo, está afectada por un cambio en el perímetro estadístico. Banxico explicó que el inicio de operaciones de Nubank como institución de banca múltiple provocó fluctuaciones en los saldos. Sin ese efecto, el crédito al consumo habría crecido 6.7%, no 8.5%; las tarjetas, 7.7% en lugar de 12.1%; y los créditos personales, 5.0% en vez de 7.1%.

Eso cambia la lectura. El consumo sigue mostrando expansión real aun después del ajuste, pero no puede afirmarse que el salto de agosto responda únicamente a una mayor disposición de los hogares a endeudarse. La encuesta bancaria de Banxico del segundo trimestre ya mostraba señales mixtas: los bancos grandes percibieron más demanda en créditos personales e hipotecarios, mientras relajaron estándares en tarjetas, personales e hipotecas, pero endurecieron los de nómina.

Consumo, vivienda y empresas avanzan a velocidades distintas

La diferencia entre segmentos es amplia. Mientras el crédito al consumo aumentó 8.5% real anual —6.7% al excluir el efecto señalado por Banxico—, el financiamiento para vivienda creció apenas 1.5% y el dirigido a empresas y personas físicas con actividad empresarial avanzó 2.0%. La cartera vigente total del sector privado aumentó 4.0%.

También dentro de vivienda hay contrastes. El crédito para vivienda media y residencial creció 2.0% real anual, mientras el de interés social cayó 12.6%. En empresas tampoco hay una sola dirección: el crédito a construcción aumentó 3.9% y el de comercio 2.3%, pero el destinado a la industria manufacturera se contrajo 6.3%.

La clave está en que la tasa de Banxico no se transmite de forma idéntica ni inmediata a todas las modalidades de crédito. El costo final depende también del riesgo del cliente, el plazo, las garantías, la competencia entre bancos, los estándares de aprobación y la demanda de cada producto. Por eso, un mayor saldo en consumo puede coexistir con un crecimiento mucho más lento en vivienda o empresas sin que exista una contradicción.

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Banxico en 6.50% no significa crédito barato para todos

La Junta de Gobierno mantuvo por unanimidad la tasa objetivo en 6.50% el 24 de septiembre. Ese nivel ya estaba vigente durante agosto. En su comunicado, Banxico señaló que seguirá evaluando la inflación, las condiciones de holgura, las expectativas y el traspaso del tipo de cambio a los precios antes de tomar futuras decisiones.

Para los hogares, la distancia entre la tasa de referencia y el costo de un crédito sigue siendo importante. En agosto, el CAT promedio del crédito hipotecario estándar fue de 13.78%, con un mínimo de 10.70% y un máximo de 28.18% en el ejercicio de Banxico. El CAT incorpora no solo intereses, sino también comisiones, seguros y otros costos, por lo que es una referencia más cercana al gasto financiero que enfrenta una familia.

El crecimiento del crédito al consumo tampoco demuestra por sí solo que el bolsillo mexicano esté más fuerte o más presionado. Puede reflejar compras financiadas, mayor acceso al crédito, condiciones de oferta o necesidades de liquidez. Para hablar de salud financiera de los hogares habría que observar también ingresos, empleo, morosidad y carga de deuda. Y para el peso mexicano, este reporte tiene un canal principalmente indirecto: podría influir en la lectura sobre demanda e inflación, pero no basta para atribuirle un movimiento del USD/MXN.

Qué debe vigilar ahora el bolsillo mexicano

El primer punto es conservar el matiz estadístico. Las cifras de agosto son preliminares y están sujetas a revisión, y el 8.5% incluye el efecto de la entrada de Nubank como banco. El segundo es seguir si el crecimiento ajustado del consumo se mantiene en los próximos meses o si agosto termina siendo un movimiento más puntual.

También habrá nuevas referencias. Banxico tiene programada su siguiente decisión de política monetaria para el 5 de noviembre y publicará la próxima EnBan el 6 de noviembre. Esos documentos ayudarán a comprobar si los bancos perciben cambios en la demanda, si modifican sus estándares y si la transmisión de las tasas empieza a verse de otra forma.

La conclusión útil para los hogares no es que las tasas “dejaron de importar”. El crédito al consumo sigue creciendo aun con una tasa objetivo de 6.50%, pero el dato agregado mezcla comportamiento económico y un cambio estadístico relevante. Para medir lo que realmente llega al bolsillo, conviene seguir por separado la trayectoria de las tasas y el costo efectivo de cada tipo de crédito.

Para seguir este tema, consulta los contenidos de FinanMercado sobre tasas de interés y costo del crédito.

Esta noticia ha sido elaborada por Saúl Soto

Saúl Soto

Saúl Soto

Especialista

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Editor macro México