El comercio minorista sorprende, pero el ingreso laboral deja un matiz
El INEGI reportó que los ingresos reales del comercio al por menor aumentaron 1.2% mensual en agosto, con cifras desestacionalizadas. El dato dejó atrás la caída de 0.1% de julio y fue más fuerte de lo previsto: Trading Economics recogía un consenso de 0.3% e Investing.com mostraba una previsión de 0.4%. A tasa anual, la serie ajustada creció 3.2%.
La sorpresa no fue uniforme. El personal ocupado en el comercio minorista avanzó 0.2% mensual y 0.9% anual, mientras las remuneraciones medias reales bajaron 0.8% frente a julio. Ese retroceso mensual no significa que los salarios reales de México estén cayendo: la EMEC mide remuneraciones medias dentro de las empresas comerciales y, frente a agosto de 2025, esa variable todavía aumentó 5.2%.
El desglose también pide prudencia. En cifras originales, las ventas por internet, catálogos y medios similares crecieron 17.6% anual; los artículos para el cuidado de la salud, 9.3%; ferretería, tlapalería y vidrios, 8.3%; y enseres domésticos y computadoras, 6.2%. En cambio, abarrotes y alimentos avanzaron 0.9% y las tiendas de autoservicio y departamentales, 1.0%. Hay demanda, pero no avanza con la misma fuerza en todos los rubros.
Los servicios avanzan poco y el consumo amplio no confirma un boom
La Encuesta Mensual de Servicios dejó una fotografía más débil. En agosto, los ingresos reales de los servicios privados no financieros crecieron 0.3% mensual y apenas 0.6% anual. El empleo no cambió frente a julio y cayó 1.8% frente a un año antes; las remuneraciones totales reales retrocedieron 0.3% mensual, aunque todavía subieron 0.5% anual.
También hubo diferencias fuertes dentro del sector. Los ingresos de transportes, correos y almacenamiento bajaron 2.8% anual, y los de alojamiento y preparación de alimentos y bebidas cayeron 5.3%. En sentido contrario, información en medios masivos avanzó 6.3%. Por eso, hablar de servicios débiles sirve para resumir el contraste con el comercio, pero no describe a todas las actividades por igual.
El dato de ventas minoristas tampoco debe confundirse con todo el consumo de los hogares. El Indicador Oportuno del Consumo Privado del INEGI estimó para agosto un avance de 0.4% mensual y 0.9% anual; para septiembre anticipó una baja mensual de 0.1% y un crecimiento anual de 0.6%. Es una estimación oportuna, no el dato definitivo, pero ayuda a poner el salto de las ventas minoristas en contexto.
La lectura para Banxico pasa por inflación, consumo y peso
Banxico mantiene su tasa objetivo en 6.50%, nivel vigente desde el recorte de mayo, y volvió a dejarla sin cambios el 24 de septiembre. La siguiente decisión está programada para el 5 de noviembre. Para esa reunión, unas ventas minoristas más firmes son una señal de actividad que merece atención, pero no bastan por sí solas para anticipar un movimiento de tasas.
La inflación anual fue de 3.45% en septiembre. Además, el índice subyacente aumentó 0.20% mensual y los precios de los servicios, 0.26%. Si la demanda comercial conserva fuerza y la inflación de servicios resulta persistente, Banxico tendría menos margen para relajar rápidamente su postura. Si el empleo y las remuneraciones pierden impulso de forma sostenida, esa señal iría en sentido contrario. Son escenarios, no una previsión sobre la decisión.
Para los traders, el cruce dólar/peso añade otra capa. El tipo de cambio interbancario de cierre pasó de 18.4279 pesos por dólar el 20 de octubre a 18.6714 el día 21. Ese movimiento coincidió con la publicación de los datos, pero no puede atribuirse únicamente a las ventas minoristas: el USD/MXN también responde al dólar global, las expectativas de la Fed, el diferencial de tasas y el apetito por riesgo. La inflación de la primera quincena de octubre tiene publicación programada para el 22 de octubre; después, Banxico decidirá el 5 de noviembre y las nuevas cifras de comercio y servicios llegarán el 20 de noviembre.
En síntesis, agosto dejó una combinación que no admite una conclusión rápida: ventas minoristas fuertes, remuneraciones reales más bajas en el mes y servicios con crecimiento moderado. No confirma un boom de consumo ni una caída general de los ingresos. Para México y para el peso, la clave será comprobar si la fortaleza comercial persiste sin reactivar presiones inflacionarias.








