El empleo se enfría por debajo de la superficie: por qué importa para Banxico

El desempleo mexicano subió a 3.0% en agosto y 33.4 millones de personas trabajaron en la informalidad. El deterioro es moderado, no un desplome del empleo, pero añade una pieza al escenario de menor presión de demanda que Banxico considera al evaluar inflación y tasas.

El empleo mexicano muestra señales mixtas mientras Banxico vigila la holgura económica.
El empleo mexicano muestra señales mixtas mientras Banxico vigila la holgura económica.

El desempleo sube, pero el dato ajustado cuenta una historia más moderada

La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) dejó una fotografía con claroscuros. En agosto de 2026, la población económicamente activa llegó a 62.6 millones de personas y la población ocupada alcanzó 60.7 millones, 1.2 millones más que un año antes. Al mismo tiempo, 1.9 millones estuvieron desocupadas y la tasa de desempleo pasó de 2.9% en agosto de 2025 a 3.0%.

Hay un matiz importante para no exagerar ese movimiento. Con cifras desestacionalizadas —las más útiles para comparar un mes con el anterior porque eliminan patrones recurrentes del calendario— la tasa nacional de desocupación se situó en 2.7%, prácticamente sin cambio frente a julio. La participación económica desestacionalizada, además, aumentó 0.5 puntos porcentuales hasta 59.1%.

Por eso, agosto no permite hablar de un deterioro brusco. La señal es más sutil: la economía sigue incorporando trabajadores frente al año anterior, pero lo hace con indicadores de calidad laboral todavía débiles. La subocupación afectó a 4.3 millones de personas, mientras la tasa de condiciones críticas de ocupación llegó a 37.8%, frente a 37.3% un año antes.

Los 33.4 millones de informales son la otra cara del mercado laboral

La cifra que obliga a mirar más allá del desempleo es la informalidad. En agosto había 33.4 millones de personas ocupadas en condiciones de informalidad, equivalentes al 55.0% de la población ocupada. Un año antes la proporción era de 54.8%.

Tampoco aquí conviene confundir el dato anual con el movimiento mensual. La tasa de informalidad ajustada estacionalmente fue de 55.1%, medio punto porcentual menor que en julio, aunque todavía 0.2 puntos por encima de agosto de 2025. La ocupación en el sector informal, un concepto más estrecho que la informalidad laboral total, alcanzó 18.4 millones de personas y representó 30.3% de los ocupados en cifras originales.

La composición sectorial también importa. México ganó ocupación en servicios frente al año anterior, mientras las manufacturas perdieron unas 263 mil personas y el sector agropecuario alrededor de 290 mil. Los servicios diversos, restaurantes y alojamiento estuvieron entre las actividades con mayores aumentos de ocupación. Esto impide resumir agosto con una sola etiqueta: hay más empleo que hace un año, pero su distribución y calidad siguen mostrando fragilidad.

Te puede interesar Inflación sube en México, pero la subyacente manda otra señal para Banxico

Por qué esta señal importa para Banxico y la inflación de servicios

Para Banxico, el empleo no determina por sí solo la tasa de interés. Importa por el canal que conecta actividad, demanda, salarios y precios. Un mercado laboral excesivamente apretado puede sostener presiones salariales y de consumo que terminen trasladándose, entre otros componentes, a la inflación de servicios. Un mercado con mayor holgura puede operar en la dirección contraria, aunque el efecto no es automático.

El punto es especialmente relevante ahora. En su Informe Trimestral de abril-junio, Banco de México señaló que persistía la debilidad del mercado laboral y que la participación y la razón de ocupación respecto a la población en edad de trabajar seguían en niveles bajos. Al mismo tiempo, la inflación de servicios permanecía elevada: fue de 4.53% anual en promedio durante el segundo trimestre y se ubicó en 4.34% en la primera quincena de agosto.

Los datos laborales de agosto no demuestran por sí solos que las presiones sobre los servicios vayan a desaparecer. Sí refuerzan la necesidad de vigilar si la moderación laboral termina reduciendo el crecimiento salarial y la demanda interna. Esa transmisión tarda y puede verse contrarrestada por costos, ajustes de precios específicos o choques de oferta.

Hay además una precisión temporal importante. Banxico tomó su última decisión de política monetaria el 24 de septiembre, un día antes de que INEGI publicara la ENOE de agosto. Por tanto, el banco central no utilizó este reporte concreto para esa decisión. Lo que sí hizo fue mantener la tasa de referencia en 6.50% y volver a señalar la ausencia de presiones de demanda en México dentro de su evaluación macroeconómica.

Qué significa para tasas, peso mexicano y traders

Para quienes siguen el mercado desde México, el dato laboral es una pieza más del rompecabezas de Banxico, no una señal aislada para anticipar su siguiente movimiento. Mayor holgura económica puede reducir presiones inflacionarias de demanda, pero la Junta también vigila la inflación subyacente, el tipo de cambio, las expectativas y el entorno externo.

Eso es relevante para el peso mexicano. Las expectativas sobre la trayectoria de las tasas influyen en el diferencial frente a Estados Unidos y, por esa vía, pueden afectar al USD/MXN. Pero sería incorrecto atribuir cualquier movimiento del peso únicamente al empleo: también intervienen el dólar global, la Reserva Federal, el riesgo comercial y geopolítico y el apetito internacional por activos emergentes.

La lectura de agosto, por tanto, es menos dramática de lo que sugiere el aumento del desempleo sin ajustar. La tasa desestacionalizada permaneció alrededor de 2.7%, mientras la informalidad sigue afectando a más de la mitad de los ocupados y Banxico ya venía identificando debilidad laboral y ausencia de presiones de demanda.

El siguiente paso será comprobar si esta combinación se traduce en una moderación más clara de salarios, consumo e inflación de servicios. Ese vínculo, más que una décima adicional en la tasa de desempleo original, es el que puede terminar importando para la política monetaria y para la lectura del peso.

Esta noticia ha sido elaborada por Saúl Soto

Saúl Soto

Saúl Soto

Especialista

Más del autor ›

Editor macro México