Dos horarios que ordenan la sesión del 24 de septiembre
El calendario oficial del INEGI fija para el 24 de septiembre, a las 06:00 horas, la publicación definitiva del INPC de la primera quincena de septiembre. Siete horas después, a las 13:00 horas, Banxico difundirá su decisión de política monetaria. Esa secuencia importa: el mercado conocerá primero el dato de precios y después la lectura del banco central.
La tasa objetivo está en 6.50% al 18 de septiembre. Banxico la mantuvo sin cambios el 6 de agosto por decisión unánime y entonces señaló que consideraba apropiado conservarla en su nivel actual. Eso marca el punto de partida, pero no convierte la decisión de septiembre en un trámite: el banco central puede mantener la tasa y, al mismo tiempo, modificar el tono con el que describe inflación, actividad, tipo de cambio y riesgos.
La encuesta de Citi del 4 de septiembre refuerza la pausa como escenario predominante, no como certeza. De 37 participantes, 25 no esperaban un movimiento de corto plazo; entre los 12 que anticipaban un ajuste posterior, seis contemplaban un alza y seis un recorte. La mediana para el cierre de 2026 se mantuvo en 6.50%. Esa encuesta, además, es anterior a la decisión de la Fed del 16 de septiembre, por lo que debe leerse como una fotografía del mercado, no como una predicción definitiva para el día 24.
Inflación: no basta con mirar si el dato general sube o baja
El último dato mensual disponible dejó una señal que necesita contexto. En agosto, la inflación general fue de 3.26% anual y 0.20% mensual. La subyacente, que ayuda a observar presiones menos volátiles, quedó en 3.88% anual y 0.16% mensual. Dentro de ella, los servicios avanzaron 4.33% anual, frente a 3.41% en mercancías.
La inflación general está dentro del intervalo de variabilidad de más o menos un punto porcentual alrededor de la meta de 3% de Banxico, pero eso no significa que el problema esté resuelto. En agosto, el banco central identificó la persistencia de la inflación subyacente entre los riesgos al alza, mantuvo sesgado al alza el balance de riesgos para la trayectoria de precios y proyectó la convergencia de la inflación general a la meta hasta el cuarto trimestre de 2027.
Hay otro matiz importante. En los calendarios públicos consultados al 18 de septiembre todavía no aparece un consenso verificable de analistas para la inflación de la primera quincena de septiembre. Algunos servicios muestran pronósticos propios, pero no una mediana identificada como consenso. Citi sí espera para todo septiembre un avance mensual de 0.39% en la inflación general y 0.32% en la subyacente; esas cifras sirven como contexto mensual, pero no sustituyen al consenso del dato quincenal.
La Fed cambió el contexto externo, no la decisión de Banxico por adelantado
La Reserva Federal elevó el 16 de septiembre su rango objetivo en 25 puntos base, hasta 3.75%-4.00%, mediante una decisión unánime. Con Banxico en 6.50%, el diferencial nominal entre ambas referencias queda en torno a 250-275 puntos base antes de la reunión mexicana.
Un diferencial menor puede influir en la lectura del peso, los flujos de capital y el atractivo relativo de los activos denominados en pesos, pero no obliga a Banxico a replicar el movimiento de la Fed. El propio banco central mexicano ha señalado que evalúa, entre otros elementos, el panorama inflacionario, el tipo de cambio, la holgura de la economía y el grado de restricción monetaria. Para el USD/MXN, eso significa que mirar una sola tasa no basta: también pesan el dólar global, la percepción de riesgo y la sorpresa que deje el INPC.
Para hogares y empresas, una tasa objetivo sin cambios tampoco significa que todas las tasas de crédito o ahorro queden congeladas. Los productos financieros trasladan la política monetaria con distintos rezagos y condiciones. Lo que puede cambiar más rápido son las expectativas sobre la trayectoria futura de las tasas y, con ellas, los rendimientos de mercado y el tipo de cambio.
Qué debe vigilar el mercado entre las 06:00 y las 13:00
La primera lectura estará en la composición del INPC. Un dato general favorable pierde fuerza si la subyacente o los servicios muestran mayor persistencia; una sorpresa al alza tampoco debería convertirse, por sí sola, en una conclusión sobre toda la tendencia. Será igualmente importante comparar el resultado con las previsiones que se conozcan más cerca de la publicación, sin confundir una estimación de calendario con un consenso de analistas.
Después de las 13:00, la tasa será solo una parte del mensaje. Habrá que revisar la votación, el lenguaje sobre inflación, la valoración del tipo de cambio y cualquier cambio en el balance de riesgos. Si el INPC sorprende al alza y Banxico conserva un tono cauteloso, el mercado podría reforzar expectativas de tasas elevadas durante más tiempo. Si el dato resulta benigno y el comunicado abre espacio a mayor flexibilidad, esas expectativas podrían moderarse. Ninguno de esos escenarios garantiza una dirección para el peso.
El punto clave del 24 de septiembre será leer la secuencia completa: primero la inflación, después la interpretación de Banxico y finalmente la reacción del mercado. Un solo dato quincenal no confirma una tendencia, y una tasa sin cambios no significa que la trayectoria futura esté decidida. Para México, ahí estará la información útil: qué tan persistentes siguen los precios y cuánto margen considera tener el banco central.








