El inversionista conocido por anticipar la crisis hipotecaria de 2008 reveló el 8 de julio que adquirió Flutter cerca de 107 dólares y DraftKings “en la zona baja” de 26 dólares. En conjunto, ambas compras forman una posición completa, repartida aproximadamente 60% en Flutter y 40% en DraftKings.
Las cotizaciones siguen cerca de esos niveles. DraftKings terminó el último cierre disponible en 25.25 dólares, por debajo del precio mencionado por Burry, mientras Flutter se ubicó en 110 dólares. El castigo previo ha sido considerable: el rendimiento de DraftKings en 2026 rondaba -27% y el de Flutter, cerca de -49%.
Eso importa porque el mercado todavía no ha validado la recuperación. La compra de Burry es una tesis contraria sobre un sector presionado, no una señal de que el piso ya quedó atrás.
La tesis de Burry se juega en la regulación de los mercados de predicción
Los mercados de predicción permiten negociar contratos ligados al resultado de eventos deportivos, políticos o económicos. A diferencia de las casas de apuestas reguladas estado por estado, estas plataformas operan bajo supervisión federal de la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas de Estados Unidos, la CFTC. Esa estructura les ha permitido llegar a más territorios y evitar parte de los impuestos estatales aplicados a las apuestas deportivas.
La apuesta de Burry es que esa diferencia no será permanente. En marzo, la CFTC emitió una guía específica sobre contratos de eventos y abrió una consulta para evaluar nuevas reglas. Sin embargo, el propio regulador también defendió su jurisdicción federal exclusiva y habló de promover una innovación responsable. La dirección regulatoria, por tanto, no está cerrada.
Al mismo tiempo, los senadores Adam Schiff y John Curtis presentaron una iniciativa bipartidista para prohibir que entidades registradas ante la CFTC ofrezcan contratos parecidos a apuestas deportivas o juegos de casino. Ese proyecto respalda una parte de la tesis de Burry, pero no equivale a una ley aprobada. El escenario contrario sigue sobre la mesa: que los mercados de predicción mantengan su acceso nacional y continúen presionando a las casas de apuestas tradicionales.
DraftKings y Flutter ya compiten en el terreno que amenaza su negocio
Las dos compañías no están esperando una solución política. DraftKings opera DraftKings Predictions, con contratos sobre deportes, índices bursátiles, materias primas, política y economía. Flutter, por su parte, lanzó FanDuel Predicts y amplió en junio su oferta de contratos deportivos y de entretenimiento mediante una alianza con Crypto.com y OG Prediction Markets.
Esa respuesta reduce la idea de que DraftKings y Flutter solo pueden beneficiarse si sus nuevos rivales son restringidos. También pueden capturar parte del crecimiento de los mercados de predicción, aunque entran en un negocio de derivados con riesgos distintos. La fotografía operativa tampoco permite atribuir toda la caída a Kalshi o Polymarket: Flutter reportó en el primer trimestre un aumento de 17% en sus ingresos consolidados, pero su negocio estadounidense de apuestas deportivas creció apenas 1% y la inversión en mercados de predicción presionó la rentabilidad. El descuento bursátil mezcla competencia, ejecución y regulación.
El consenso de analistas recopilado por MarketBeat mantiene objetivos muy por encima de los precios actuales. El promedio se situaba en 34.56 dólares para DraftKings y en 178.83 dólares para Flutter, alrededor de 37% y 63% sobre sus respectivas cotizaciones de referencia. Esos objetivos no son garantías: dependen de estimaciones sobre crecimiento, márgenes y regulación que pueden cambiar con rapidez.

Qué significa esta apuesta para un inversionista en México
El impacto sobre la Bolsa Mexicana es limitado porque DraftKings y Flutter cotizan en Estados Unidos y la noticia no altera directamente al S&P/BMV IPC. La conexión está en las carteras mexicanas con exposición a acciones estadounidenses, ya sea mediante compra directa o fondos cotizados.
Quienes comparan opciones para acceder a acciones estadounidenses desde México deben separar el riesgo empresarial, la concentración sectorial y el efecto del dólar frente al peso. La distribución 60/40 de Burry reduce la dependencia de una sola compañía, pero no elimina la exposición a una misma industria y una misma tesis regulatoria. Algo similar ocurre al usar plataformas para invertir en ETFs: importa revisar la composición del fondo y si la diversificación es real o solo aparente.
Los próximos puntos de control serán concretos. Flutter publicará sus resultados del segundo trimestre el 5 de agosto y DraftKings lo hará el 6 de agosto, después del cierre. La tesis de Burry ganará fuerza si la ventaja regulatoria de los mercados de predicción se reduce y ambas compañías recuperan crecimiento y rentabilidad. Mientras eso no ocurra, las cotizaciones cercanas a sus precios de entrada indican que el mercado sigue debatiendo la idea, no confirmándola.








