El consenso es claro, pero no es una decisión de Banxico
La mediana de la encuesta mantiene la tasa de referencia en 6.50% al cierre de 2026 y también al cierre de 2027. De los 37 participantes, 25 no prevén movimientos durante lo que resta de 2026 ni a lo largo de 2027; tres anticipan un ajuste todavía este año y nueve sitúan algún cambio en 2027. En otras palabras, alrededor de dos tercios se alinean con una pausa prolongada, pero un tercio conserva una ruta distinta.
El dato debe leerse con contexto. La encuesta anterior de Citi, del 6 de octubre, ya tenía una mediana de 6.50% para los cierres de 2026 y 2027 y registraba 25 de 37 participantes sin movimientos en 2027. La nueva consulta, por tanto, refuerza una expectativa que ya estaba instalada más que inaugurar un giro brusco del mercado.
La dispersión está en el calendario y en la dirección. Bankaool, Finamex y UBS aparecen entre las instituciones que contemplan un recorte de 25 puntos base tan pronto como en noviembre. Para finales de 2027, las estimaciones de la tasa van de 6.00% a 7.25%, un rango que incluye tanto recortes como alzas. Esa amplitud es la mejor razón para no convertir el consenso en certeza.
Las minutas explican por qué la puerta no está cerrada
Banxico mantuvo por unanimidad la tasa en 6.50% el 24 de septiembre, después de haber hecho lo mismo en junio y agosto. El último recorte fue el 7 de mayo, cuando la Junta redujo el referencial en 25 puntos base hasta el nivel actual. La pausa ya es un hecho; lo que sigue abierto es cuánto puede durar.
La minuta publicada el 8 de octubre mostró que dentro de la Junta existen argumentos para mantener abierta la discusión sobre una baja futura. El documento recoge intervenciones que plantean evaluar una disminución puntual o discutir un ajuste fino a la baja si la desinflación continúa y las condiciones financieras permanecen ordenadas. Bloomberg Línea contabilizó a tres de los cinco integrantes con apertura a valorar un recorte. Eso no equivale a una decisión anticipada.
También hay razones para la cautela. La inflación general de México se ubicó en 3.45% anual en septiembre, según INEGI, pero la mayoría de la Junta consideró que el balance de riesgos para la trayectoria de inflación seguía sesgado al alza. Banxico todavía vigila la persistencia subyacente, el tipo de cambio y los choques externos. Por eso, una inflación más cercana a la meta no implica automáticamente una reducción de tasa.
La lectura para el peso no es tan simple como una tasa inmóvil
La misma encuesta que mantiene la tasa en 6.50% también revisó al alza su expectativa para el dólar. La mediana del USD/MXN para el cierre de 2026 subió a 18.20 pesos por dólar desde 18.00, mientras que para 2027 aumentó a 18.60 desde 18.50. El rango para el próximo año va de 17.00 a 19.80 pesos por dólar.
Ese contraste importa. Una tasa de Banxico estable puede seguir ofreciendo un rendimiento relativo atractivo, pero no fija por sí sola la dirección del peso. La Reserva Federal elevó en septiembre su rango objetivo a 3.75%-4.00% y volverá a reunirse el 27 y 28 de octubre, antes de la próxima decisión mexicana. Banxico, además, ha dejado claro que no necesita reaccionar mecánicamente a cada movimiento de la Fed.
Para hogares y empresas, una pausa de Banxico tampoco significa que todos los créditos, depósitos o instrumentos de ahorro queden congelados. La tasa de referencia influye sobre otras tasas, el tipo de cambio y las expectativas, pero la transmisión ocurre con rezagos y depende también del plazo, el riesgo y las condiciones financieras. El escenario base es estabilidad en la tasa de política, no inmovilidad en todo el costo del dinero.
El calendario pone a prueba el consenso en noviembre
El calendario oficial de Banxico fija la próxima decisión de política monetaria para el 5 de noviembre, con publicación de la minuta correspondiente el 19 de noviembre. La última decisión programada de 2026 será el 17 de diciembre. Esas fechas son la referencia útil para separar lo que anticipan los analistas de lo que realmente decide la Junta de Gobierno.
Antes de la reunión de noviembre, el mercado tendrá nueva información de inflación en México y la decisión de la Fed del 28 de octubre. Cualquiera de esos elementos puede cambiar la distribución de expectativas, especialmente si modifica la lectura sobre inflación, tipo de cambio o condiciones financieras. El siguiente sondeo también permitirá comprobar si la minoría que espera movimientos gana o pierde peso.
La conclusión es menos rotunda que decir que el mercado “cerró la puerta”. La mayoría de la Encuesta Citi apuesta por una pausa prolongada, pero 12 de 37 participantes siguen viendo cambios y la propia Junta mantiene abierta la discusión. Para México, las referencias clave son la inflación, el peso, la Fed y el 5 de noviembre: ahí se comprobará si el consenso resiste.








