Qué cambió realmente en la calificación de Pemex
La acción de HR Ratings tuvo dos partes. En México, la agencia ratificó a Pemex en HR AAA con perspectiva estable y mantuvo sus calificaciones de corto plazo. En la escala global, en cambio, la nota de largo plazo pasó de HR BBB+ (G) a HR BBB (G), también con perspectiva estable. La revisión de 2025 confirma que la nota global anterior era BBB+ (G).
El movimiento global estuvo ligado a la deuda soberana de México. Ese mismo 15 de octubre, HR Ratings redujo la calificación soberana de HR BBB+ (G) a HR BBB (G). La agencia atribuyó esa decisión al deterioro de los principales balances fiscales y a una trayectoria de crecimiento económico más débil de la prevista, factores que, en su escenario, siguen presionando el endeudamiento público.
Eso no significa que todos los indicadores propios de Pemex hayan empeorado al mismo tiempo. En su comunicado sobre la petrolera, HR Ratings —según informó Pemex— reconoció reducción de deuda financiera, recuperación de ingresos y flujo operativo, una mejora en el perfil de vencimientos y mejores condiciones de liquidez frente a la revisión anterior. La baja global fue, sobre todo, consecuencia del cambio en la nota soberana.
Por qué AAA nacional y BBB global pueden coexistir
La clave está en la escala. HR Ratings define HR AAA como la categoría de mayor calidad crediticia en su escala local de largo plazo. En la escala global, que se identifica con “(G)”, HR BBB (G) implica seguridad moderada para el pago oportuno de obligaciones y riesgo crediticio moderado en escala global.
Además, los criterios metodológicos de la agencia explican que una calificación puede asignarse en escala local y global, y que la diferencia incorpora el riesgo soberano en la escala global. Dicho de otra forma: no se trata de tomar una misma regla y mover a Pemex de AAA a BBB. Se trata de dos mediciones con una construcción distinta. La propia tabla de calificaciones de Pemex separa la nota internacional de la nacional.
Una forma sencilla de entenderlo es pensar en dos tableros. En el tablero local, Pemex puede ocupar la categoría más alta. Al traducir esa lectura a una escala global e incorporar el riesgo soberano de México, el resultado puede ser BBB (G). AAA nacional no significa riesgo cero, deuda cero ni una AAA global, del mismo modo que BBB global no borra la posición que la empresa conserva en la escala nacional.
Qué significa para México y qué debe vigilarse
Para un inversionista, lo primero es identificar qué escala está leyendo antes de comparar letras. La nota global es especialmente relevante al evaluar el riesgo de deuda frente a referencias internacionales, mientras que la nota nacional sirve como referencia dentro del mercado local. Por eso, decir que Pemex “cayó de AAA a BBB” sin aclarar las escalas sería incorrecto: la AAA nacional no fue recortada.
Para México, el punto de fondo es el vínculo entre Pemex y las finanzas públicas. HR Ratings ya había señalado que cualquier cambio en la calificación soberana se reflejaría directamente en la nota global de Pemex por el respaldo de facto que atribuye al Gobierno Federal. En su revisión soberana de 2026, la agencia también reconoció que los apoyos públicos han facilitado la reducción de deuda y el manejo de amortizaciones, aunque estimó que la empresa todavía requerirá apoyo para pagos de deuda al menos hasta 2029.
La acción tampoco permite concluir, por sí sola, que el peso mexicano vaya a depreciarse, que Banxico deba cambiar su tasa o que el costo de financiamiento de Pemex vaya a subir automáticamente. Es una señal crediticia relevante, no una orden para los mercados. Lo que cambió fue la nota global; lo que no cambió fue la HR AAA nacional ni la perspectiva estable. Ahora toca vigilar la trayectoria fiscal de México, la deuda y liquidez de Pemex, su generación de flujo y las próximas revisiones de las calificadoras.








