La brecha ya no está solo en la mediana
La encuesta de septiembre, publicada el 1 de octubre, dejó una media de 17.57 pesos por dólar y una mediana de 17.50 para el cierre de 2026. El detalle es todavía más útil: el primer cuartil quedó en 17.35, el tercero en 17.70 y la respuesta más alta fue 18.79. El USD/MXN de las primeras horas del 2 de noviembre ya se movía cerca del extremo superior de toda esa distribución.
La comparación debe hacerse con cuidado. Banxico no está pronosticando el dólar: recopila las respuestas de especialistas privados. Además, una cotización de hoy no es lo mismo que una previsión para el último día del año. Para que la mediana de 17.50 se cumpliera desde un nivel cercano a 18.75, el cruce tendría que retroceder alrededor de 6.7%. Es un movimiento posible en divisas, pero ya exige un ajuste considerable.
El último cierre interbancario disponible de Banxico refuerza la distancia. El 30 de octubre, el tipo de cambio de cierre de jornada fue de 18.8037 pesos por dólar, frente a 18.0808 al cierre de septiembre: un aumento cercano a 4% en un mes. La brecha, por tanto, no responde a una diferencia de unos cuantos centavos.
El problema está en cuándo se levantó la encuesta
La clave está en las fechas. Las respuestas de la encuesta de septiembre se recibieron entre el 15 y el 28 de septiembre. El dato publicado el 1 de octubre reflejaba, por diseño, una fotografía anterior al movimiento que llevó al dólar por encima de 18.80 al cierre de octubre. La encuesta todavía no incorporaba ese mes completo de ajuste del mercado.
Eso también explica por qué no conviene presentar el 17.50 como una expectativa “actual” de todos los analistas. Una encuesta de Citi publicada el 20 de octubre ya había elevado su consenso de cierre de año a 18.20 pesos por dólar, desde 18.00 quince días antes. Sigue por debajo del mercado observado al comenzar noviembre, pero muestra que parte de las previsiones ya se estaba ajustando.
El dato debe leerse con contexto. Una previsión puede alejarse del mercado durante semanas y volver a acercarse antes del cierre del periodo, o puede ser revisada cuando cambian las condiciones. Lo novedoso ahora es que el mercado no solo está por encima de la mediana de la encuesta de Banxico: también se encuentra a pocos centavos de su pronóstico individual más alto de 18.79.
Qué significa para México y para Banxico
Para México, un USD/MXN más alto implica un peso más débil frente al dólar. Eso puede elevar el costo en pesos de ciertas importaciones y obligaciones denominadas en moneda extranjera, aunque el traslado a la inflación no es automático ni afecta igual a todos los productos. Al mismo tiempo, algunos exportadores o receptores de ingresos en dólares pueden recibir más pesos por cada dólar. El impacto no será igual para todos.
Banxico mantuvo su tasa objetivo en 6.50% el 24 de septiembre, mientras que la Reserva Federal dejó el 28 de octubre su rango en 3.75%-4.00%. Esa diferencia de tasas sigue siendo una referencia para el atractivo relativo de los activos en pesos, pero no determina por sí sola el tipo de cambio. También pesan el comportamiento global del dólar, las expectativas monetarias, el riesgo y los flujos de capital.
Por eso, el movimiento del peso no permite concluir que Banxico deba cambiar su tasa en una dirección concreta. El tipo de cambio entra en la ecuación, sobre todo por su posible efecto sobre precios y expectativas, pero la Junta de Gobierno también evalúa la inflación, la actividad y el balance de riesgos. La próxima decisión de política monetaria está programada para el 5 de noviembre.
La nueva encuesta dirá cuánto tuvieron que ajustar los analistas
La referencia inmediata llega antes. Banxico tiene programada para el 3 de noviembre la publicación de la encuesta correspondiente a octubre. Ahí estará la comparación más limpia. Si la mediana para el cierre de 2026 sube de forma importante, mostrará que las expectativas se acercaron al mercado. Si cambia poco, la distancia frente al USD/MXN observado seguirá siendo amplia.
La pregunta útil no es si “falló” una cifra de septiembre, sino cuánto cambió el escenario desde que se recogieron aquellas respuestas. Con el dólar alrededor de 18.75 y el máximo de aquella encuesta en 18.79, el nuevo sondeo servirá para medir cuánto se ajustaron las previsiones después de la depreciación de octubre.
Lo que sí cambió es la brecha entre la vieja fotografía de expectativas y el mercado observado. Lo que todavía no puede afirmarse es dónde cerrará el dólar en diciembre ni qué decidirá Banxico el 5 de noviembre. La nueva encuesta y la decisión de tasas son las siguientes referencias que pueden actualizar la lectura para el peso mexicano.








