Error 1: confundir una jornada positiva con una tendencia
La referencia de cierre de Banco de México bajó de 18.6798 a 18.6261 pesos por dólar entre el martes 27 y el miércoles 28 de octubre. Eso equivale a una apreciación del peso cercana a 0.3% en esa medición. Es un movimiento relevante para la sesión, pero no basta para afirmar que el USD/MXN ya cambió de tendencia.
La clave está en ampliar la fotografía. El cierre del miércoles seguía alrededor de 3% por encima de los 18.0808 pesos por dólar registrados al terminar septiembre. Además, durante las primeras horas del jueves 29 el cruce volvió a moverse en la zona de 18.65 a 18.68 pesos. Una sesión favorable puede corregirse al día siguiente sin que exista contradicción: el tipo de cambio incorpora nueva información de forma continua.
Error 2: leer la pausa de la Fed como el fin de las alzas
La Fed mantuvo el 28 de octubre su rango objetivo en 3.75%-4.00%, pero la votación fue de 10 a 2. Lisa Cook y Beth Hammack prefirieron subir 25 puntos base. Un mes antes, el FOMC había elevado la tasa en 25 puntos base por unanimidad. La pausa fue, por tanto, una decisión de esperar más información, no una declaración de que el endurecimiento monetario terminó.
Las expectativas del mercado van en la misma dirección. Tras la reunión, los futuros asignaban cerca de 85% de probabilidad a un aumento de 25 puntos base en diciembre. Las proyecciones de septiembre también mostraban que 16 de 18 participantes del FOMC situaban la tasa al cierre de 2026 por encima del nivel actual. Ninguna de esas referencias obliga a la Fed a subir: son precios de mercado y proyecciones que pueden cambiar con los datos.
Error 3: olvidar el diferencial de tasas entre México y Estados Unidos
Banxico mantiene su tasa objetivo en 6.50%, mientras la Fed conserva un rango de 3.75%-4.00%. Si se toma el punto medio del rango estadounidense, la diferencia ronda 2.63 puntos porcentuales. Ese margen ayuda a explicar el atractivo relativo de los rendimientos en pesos frente a los de Estados Unidos, aunque no determina por sí solo hacia dónde se moverá la moneda.
Si la Fed subiera 25 puntos base en diciembre y Banxico no modificara su tasa antes, ese diferencial se reduciría. Pero hay dos condiciones en esa frase, no una certeza. Banxico tiene otra decisión programada para el 5 de noviembre, mientras el USD/MXN también seguirá respondiendo al dólar global, al apetito por riesgo, a la actividad económica y a factores propios de México.
Error 4: sacar conclusiones antes de los próximos datos
La siguiente prueba llega de inmediato. Estados Unidos tiene programados para este 29 de octubre el dato adelantado del PIB del tercer trimestre y el reporte de ingreso y gasto personal de septiembre, que incorpora el índice PCE seguido de cerca por la Fed. Después llegarán el reporte de empleo de octubre el 6 de noviembre y el IPC el 10 de noviembre. La próxima reunión de la Fed será el 8 y 9 de diciembre.
Para México, la lectura útil no consiste en adivinar si el peso “debe” subir o bajar. Hay que separar tres capas: lo que hizo el mercado durante una jornada, lo que descuentan los futuros y lo que finalmente decida la Fed. Si los nuevos datos modifican las expectativas de tasas, el USD/MXN puede reaccionar mucho antes de que llegue diciembre.
Como recurso práctico, quien siga el cruce desde plataformas de trading puede consultar la guía de brokers de Forex y la comparativa de brokers con cuenta demo para revisar condiciones, spreads y herramientas sin transformar un movimiento diario en una señal automática. La conclusión es menos espectacular, pero más útil: el peso ganó terreno el miércoles y la posibilidad de otra alza de la Fed siguió abierta. Lo que todavía no puede afirmarse es que diciembre esté decidido ni que una sesión positiva haya cambiado la tendencia.








