Banxico mantiene la tasa en 6.50%: la inflación llegaría al 3% hasta finales de 2027

  • El Banco de México dejó la tasa de referencia en 6.50% por segunda reunión consecutiva y de forma unánime. Aunque la inflación general siguió bajando, la Junta ahora prevé que converja al objetivo de 3% hasta el cuarto trimestre de 2027, más lentamente de lo calculado en junio.

  • Más información: Banxico podrá comprar CETES y Bondes F: por qué no financia al Gobierno

Banxico mantiene la tasa en 6.50% mientras ajusta la trayectoria de inflación hacia el 3%.
Banxico mantiene la tasa en 6.50% mientras ajusta la trayectoria de inflación hacia el 3%.

Por qué Banxico volvió a dejar la tasa en 6.50%

La decisión del 6 de agosto mantuvo sin cambio el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día y estuvo en línea con lo que esperaba el mercado. Es la segunda pausa consecutiva: Banxico ya había conservado el 6.50% el 25 de junio, después de recortar 25 puntos base en mayo hasta ese nivel.

La Junta explicó que tomó en cuenta el panorama inflacionario, el nivel observado del tipo de cambio, la ausencia de presiones de demanda y el grado de restricción monetaria. También señaló que la economía mexicana se reactivó en el segundo trimestre tras la contracción del primero, aunque todavía prevé holgura y riesgos importantes a la baja para la actividad.

El mensaje no equivale a prometer que la tasa permanecerá en 6.50% durante un periodo determinado. Lo confirmado es que Banxico considera apropiado mantenerla en su nivel actual. La siguiente decisión seguirá dependiendo de la inflación, sus expectativas, el tipo de cambio y los riesgos que rodean al escenario económico.

La inflación baja, pero el camino al 3% será más lento

El punto más relevante del comunicado está en los pronósticos. Entre la primera quincena de junio y la primera de julio, la inflación general anual bajó de 3.55% a 3.10%, mientras la subyacente pasó de 4.12% a 3.95%. Banxico sigue esperando que ambas desciendan, pero ahora anticipa una trayectoria más gradual.

La tabla del banco central muestra el cambio con claridad: en junio esperaba que la inflación general alcanzara 3.0% en el segundo trimestre de 2027; ahora coloca esa convergencia en el cuarto trimestre de 2027. Para el cuarto trimestre de 2026 mantiene un pronóstico promedio de 3.5% tanto para la inflación general como para la subyacente.

Un día después de la decisión, INEGI informó que la inflación general de julio fue de 3.12% anual y la subyacente de 3.95%. La general apenas aumentó 0.03% frente a junio, pero la subyacente avanzó 0.23% mensual; dentro de ella, los servicios subieron 0.26%. La no subyacente cayó 0.67%. El dato debe leerse con contexto: una inflación menor significa que los precios crecen más despacio, no que hayan bajado de forma generalizada.

La IA aparece como señal anecdótica dentro del empleo de servicios que vigila la Fed.
También te puede interesar: Una empresa vincula un recorte de empleo con IA: por qué importa al dólar

Qué significa para el peso, el crédito y el ahorro en México

Para el peso mexicano, la pausa significa que Banxico no redujo de nuevo el componente local del diferencial de tasas. Pero eso no permite afirmar que el peso vaya a fortalecerse. El propio banco central señaló que la moneda se apreció desde su reunión anterior; aun así, el USD/MXN también depende del dólar global, de la Reserva Federal, del apetito por riesgo y de las noticias comerciales y geopolíticas.

La lectura para hogares y empresas también requiere matices. La tasa de referencia funciona como una señal para las demás tasas de la economía y puede transmitirse al crédito y al ahorro, pero los canales operan simultáneamente y con incertidumbre. Al mantener 6.50%, Banxico no está ordenando que hipotecas, tarjetas, préstamos empresariales o rendimientos del ahorro permanezcan exactamente sin cambios.

En términos prácticos, la pausa conserva una postura que Banxico considera adecuada para seguir empujando la inflación hacia la meta. Eso evita un nuevo relajamiento monetario, pero también mantiene el costo del dinero por encima de lo que existiría con una tasa de referencia menor. El equilibrio importa porque la actividad económica mostró una reactivación reciente, aunque el banco central todavía identifica riesgos de debilidad.

Qué debe vigilarse antes de la próxima decisión

El principal riesgo sigue siendo que la inflación subyacente tarde más en ceder. Banxico también identifica como riesgos al alza posibles disrupciones comerciales o geopolíticas, afectaciones climáticas, presiones de costos y una tendencia de depreciación del peso. Del lado contrario, una actividad más débil en México o Estados Unidos, un menor traspaso de costos y una apreciación del peso podrían reducir las presiones inflacionarias.

El calendario ofrece referencias concretas para afinar la lectura. Banxico publicará las minutas de esta reunión el 20 de agosto y su Informe Trimestral el 27 de agosto. La siguiente decisión de política monetaria está programada para el 24 de septiembre, mientras que INEGI publicará el dato mensual de inflación de agosto el 9 de septiembre.

La decisión de agosto confirma la pausa, pero no determina cuál será el siguiente movimiento. La inflación general está cerca del 3%, mientras la subyacente permanece más elevada y la convergencia prevista se retrasó. Para México, la clave será comprobar si la desinflación se vuelve más amplia y persistente sin perder de vista el peso, la actividad económica y los riesgos externos.

Esta noticia ha sido elaborada por Saúl Soto

Saúl Soto

Saúl Soto

Especialista

Más del autor

Editor macro México