Estados Unidos pierde 23,000 empleos: qué cambia para la Fed y el peso mexicano

  • Estados Unidos registró una caída de 23,000 nóminas no agrícolas en julio, frente a los 83,000 puestos que esperaba el consenso. El dato reduce la presión inmediata para que la Fed vuelva a subir tasas y dio apoyo inicial al peso mexicano, aunque la inflación todavía impide sacar conclusiones definitivas.

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El empleo débil en EE. UU. reduce la presión de tasas y mueve al dólar frente al peso.
El empleo débil en EE. UU. reduce la presión de tasas y mueve al dólar frente al peso.

El empleo cayó y las revisiones empeoraron la foto

La Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos (BLS) informó el viernes 7 de agosto que las nóminas no agrícolas disminuyeron en 23,000 durante julio, mientras la tasa de desempleo bajó a 4.1%. El propio organismo señaló que ambos indicadores cambiaron poco en términos estadísticos. La sorpresa estuvo en la comparación con el mercado: una encuesta de The Wall Street Journal apuntaba a una creación de 83,000 puestos.

El detalle más incómodo estuvo en las revisiones. El crecimiento del empleo de mayo fue corregido de 129,000 a 63,000 puestos y el de junio, de 57,000 a 20,000. En conjunto, los dos meses anteriores perdieron 103,000 empleos frente a las estimaciones iniciales. En julio también hubo diferencias importantes por sector: la educación de gobiernos locales restó 50,000 plazas, el comercio minorista perdió 19,000 y las actividades financieras 14,000, mientras salud agregó 22,000.

El dato debe leerse con contexto. La participación laboral quedó en 61.4% y acumula una caída de 0.7 puntos porcentuales desde enero. Al mismo tiempo, los salarios por hora aumentaron 3.2% anual y la jornada promedio se mantuvo en 34.3 horas. Es decir, hay señales de menor impulso en el empleo, pero una sola publicación no basta para declarar un deterioro generalizado del mercado laboral.

Qué cambia para la Fed después de este dato

La noticia llega pocos días después de una reunión especialmente dividida de la Reserva Federal. El 29 de julio, el banco central mantuvo la tasa de fondos federales en un rango de 3.50% a 3.75%, con una votación de 9 a 3. Los tres disidentes preferían aumentar la tasa en 25 puntos base y el comunicado seguía describiendo la inflación como elevada.

Por eso, la caída del empleo cambia el equilibrio, pero no resuelve la decisión. Un mercado laboral que pierde velocidad resta urgencia a un nuevo endurecimiento monetario. Los futuros asignaban el lunes alrededor de 45% de probabilidad a una subida en septiembre, frente a 60% antes del reporte laboral, de acuerdo con Financial Times. Esa cifra representa expectativas de mercado, no un compromiso de la Fed.

El siguiente filtro será la inflación. El IPC estadounidense de julio se publica el 12 de agosto, mientras el próximo informe de empleo llegará el 4 de septiembre. Después, la Fed celebrará su reunión del 15 y 16 de septiembre, en la que también actualizará sus proyecciones económicas. Si los precios vuelven a mostrar presión, el débil dato laboral podría perder parte de su peso en la discusión monetaria.

El empleo de EE.UU. enfría las apuestas de alza de tasas de la Fed para septiembre.
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El peso recibió alivio, pero el USD/MXN tiene más de un motor

Para México, el primer canal pasa por el dólar y las tasas estadounidenses. Tras conocerse el empleo, el USD/MXN llegó a acercarse a 17.087 pesos por dólar y Monex calculó una apreciación cercana a 0.7% para la moneda mexicana frente al cierre previo. El movimiento coincidió con una menor fortaleza del dólar y con el ajuste de expectativas sobre la Fed.

Sin embargo, el inicio de la nueva semana ya mostraba por qué no conviene convertir esa reacción en tendencia. El USD/MXN rondaba nuevamente 17.15, mientras el rendimiento del Treasury a dos años se ubicaba cerca de 4.21% y el bono a diez años alrededor de 4.65%. Parte del alivio inicial había perdido intensidad, aunque las expectativas de tasas seguían siendo el principal punto de atención.

México tiene, además, su propia política monetaria. Banxico mantuvo el 6 de agosto la tasa objetivo en 6.50% por decisión unánime y consideró apropiado conservarla en ese nivel. La diferencia frente al rango de tasas de la Fed sigue siendo amplia y puede favorecer el atractivo relativo de activos denominados en pesos, pero no protege al peso frente a todos los riesgos. El dólar global, la inflación mexicana, el apetito por riesgo y los movimientos de los bonos estadounidenses también cuentan.

Qué debe vigilar México antes de sacar conclusiones

El escenario puede cambiar rápido. Si la inflación estadounidense vuelve a sorprender al alza y el empleo recupera fuerza, las apuestas por una subida de la Fed podrían aumentar nuevamente. Eso podría devolver apoyo al dólar y a los rendimientos de los bonos, añadiendo presión al peso. En cambio, si el mercado laboral continúa enfriándose sin una nueva aceleración de precios, la Fed tendría más margen para esperar. Son escenarios, no previsiones cerradas.

La referencia inmediata es el IPC del 12 de agosto. Después llegarán la revisión preliminar anual de nóminas del 28 de agosto, el empleo de agosto el 4 de septiembre y la reunión de la Fed del 15 y 16 de septiembre. Para quien sigue el dólar/peso, el calendario económico debe leerse junto con el Treasury a dos años y el USD/MXN, no con una sola cifra.

Lo que sí cambió es el balance de riesgos: el informe laboral debilitó el argumento para una subida inmediata de tasas y dio un alivio inicial al peso. Lo que todavía no puede afirmarse es que la Fed haya cerrado la puerta a nuevos aumentos o que el peso haya iniciado una nueva tendencia de apreciación. La inflación estadounidense tendrá la siguiente palabra.

Esta noticia ha sido elaborada por Saúl Soto

Saúl Soto

Saúl Soto

Especialista

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Editor macro México