Las medianas de inflación siguen alrededor de 3.8%
La Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado, publicada por Banco de México el 3 de noviembre, reunió respuestas de 40 grupos de análisis y consultoría recibidas entre el 19 y el 29 de octubre. En inflación general, la mediana de las respuestas quedó en 3.88% para diciembre de 2026, 3.85% para diciembre de 2027 y 3.78% para diciembre de 2028. Para la inflación subyacente, las medianas fueron 3.82%, 3.82% y 3.72%, respectivamente.
Hay otro dato que ayuda a medir la persistencia. Banxico pide a cada especialista asignar probabilidades a distintos rangos de inflación. En octubre, el intervalo de 3.6% a 4.0% concentró la mayor probabilidad promedio para la inflación general: 54% para el cierre de 2026, 47% para 2027 y 45% para 2028. Esto no significa que ese porcentaje de analistas “vote” por ese rango; es el promedio de las probabilidades que cada participante asigna a los distintos escenarios. Bajo la metodología del reporte, la mediana de la distribución de probabilidades fue 3.8% para los tres cierres.
El contraste es relevante porque el objetivo puntual de Banxico es 3%, con un intervalo de variabilidad de un punto porcentual a cada lado. Ese rango de 2% a 4% no es un margen de indiferencia o tolerancia. Además, la inflación observada todavía muestra presiones: en la primera quincena de octubre, la general fue 3.62% anual y la subyacente 3.78%. Es decir, el dato reciente está dentro del intervalo de variabilidad, pero las expectativas siguen sin converger al 3% en los horizontes que mira la encuesta.
Por qué esta persistencia importa para las tasas de Banxico
La tasa objetivo se mantiene en 6.50% desde la decisión de mayo y Banxico volvió a dejarla sin cambio en su reunión del 24 de septiembre. En ese comunicado, la Junta señaló que las expectativas de mayor plazo permanecían por encima de la meta y que, hacia delante, tomaría sus decisiones considerando el proceso desinflacionario, el traspaso del tipo de cambio, las condiciones de holgura y las expectativas de inflación. También proyectó que la inflación general convergería a 3% en el cuarto trimestre de 2027.
La lectura para las tasas es de cautela, no de una decisión predeterminada. Si los especialistas continúan viendo la inflación cerca de 3.8% incluso hacia 2028, hay menos evidencia de que las expectativas estén plenamente alineadas con el objetivo. Eso es consistente con que Banxico quiera observar más datos antes de relajar de nuevo la postura monetaria. Pero no basta, por sí solo, para concluir que la tasa se mantendrá o subirá: la Junta también evalúa actividad económica, tipo de cambio, inflación subyacente y riesgos externos.
De hecho, la misma encuesta de octubre muestra una mediana de 6.50% para la tasa de fondeo interbancario al cierre de 2026 y de 2027. La mayoría de los especialistas también esperaba que la tasa permaneciera en el nivel vigente durante los próximos trimestres, aunque algunos anticipaban movimientos en ambas direcciones. Banxico advierte expresamente que estas previsiones no condicionan las decisiones de su Junta de Gobierno. La siguiente decisión está programada para el 5 de noviembre.
Qué significa para crédito, ahorro y peso mexicano
Para hogares y empresas, una tasa de referencia elevada durante más tiempo suele traducirse en condiciones financieras todavía restrictivas. Eso no implica que todos los créditos cambien de inmediato ni en la misma proporción: las tasas hipotecarias, empresariales, de tarjetas o de ahorro dependen también de plazos, riesgo, competencia y fondeo. La señal principal es que un descenso rápido y generalizado del costo del dinero no puede darse por hecho mientras la inflación esperada permanezca claramente por encima de 3%.
En el peso mexicano, la relación tampoco es mecánica. Un nivel de tasas relativamente alto puede apoyar el atractivo de activos en pesos, pero el USD/MXN también responde a la Reserva Federal, al dólar global, al riesgo internacional, al crecimiento y a la percepción sobre México. La encuesta de octubre elevó la mediana esperada del tipo de cambio de cierre de 2026 a 18.39 pesos por dólar, desde 17.50 en septiembre, y la de 2027 a 18.64 desde 18.04. Ese ajuste coincide con un escenario más débil para el peso, pero no demuestra que la causa sean las expectativas de inflación.
El punto a vigilar ahora es si los próximos datos confirman una convergencia más clara. Banxico tiene programada su decisión de tasas para el 5 de noviembre y el INEGI publicará el dato mensual de inflación de octubre el 9 de noviembre. Si la inflación y, sobre todo, la subyacente siguen moderándose, el banco central ganaría más evidencia para evaluar su postura. Si las expectativas vuelven a subir o la inflación subyacente muestra persistencia, la cautela podría prolongarse. La encuesta de octubre no decide el siguiente movimiento, pero sí muestra que el 3% todavía no es el escenario central de los analistas.








