El PIB llega antes de Banxico: crecimiento e inflación vuelven a mandar señales cruzadas

El INEGI publicará el 30 de octubre la estimación oportuna del PIB de México del tercer trimestre, apenas seis días antes de la próxima decisión de Banxico. El dato llegará con señales recientes de mayor actividad, pero también con una inflación general que repuntó y servicios que siguen mostrando presión.

El PIB del tercer trimestre será una referencia clave antes de la próxima decisión de Banxico.
El PIB del tercer trimestre será una referencia clave antes de la próxima decisión de Banxico.

El PIB llega con una referencia baja y señales recientes más firmes

La última lectura completa del PIB dejó un punto de comparación exigente. En el segundo trimestre, la economía mexicana creció 1.4% frente al trimestre previo y 1.9% anual, en ambos casos con cifras desestacionalizadas. El 30 de octubre, el INEGI publicará la primera estimación del tercer trimestre; el dato trimestral completo está programado para el 23 de noviembre.

La Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas de Banxico de septiembre ofrecía una referencia moderada para el tercer trimestre. La media de los pronósticos apuntaba a un avance de 0.09% trimestral con ajuste estacional y la mediana a 0.10%. Para la variación anual, la media era de 1.95% y la mediana de 1.99%. Hay un matiz importante: las respuestas se recibieron entre el 15 y el 28 de septiembre, antes de conocerse los últimos indicadores de actividad, por lo que esas cifras no deben tratarse como un consenso actualizado al día de la publicación.

Después llegaron señales algo más firmes. El IGAE creció 0.6% mensual y 3.5% anual en agosto, mientras que el indicador oportuno para septiembre anticipó un aumento de 0.1% mensual y 3.7% anual. Ese último indicador estimó avances anuales de 3.6% en actividades secundarias y de 4.0% en terciarias. No es todavía el PIB del trimestre, pero sí eleva el interés por comprobar si el crecimiento terminó siendo mayor de lo que sugerían las referencias de septiembre.

Inflación y crecimiento tiran del debate de Banxico en sentidos distintos

El problema para Banxico es que una economía más resistente no llega acompañada de una señal limpia por el lado de los precios. En la primera quincena de octubre, la inflación general anual subió a 3.62%, desde 3.42% en la primera mitad de septiembre. La subyacente, que excluye los componentes más volátiles, pasó de 3.79% a 3.78% en esa comparación y prácticamente no cambió.

El detalle sigue importando. Los servicios registraron una inflación anual de 4.26% en la primera quincena de octubre. Al mismo tiempo, la no subyacente subió 0.98% frente a la quincena previa y los energéticos y tarifas autorizadas aumentaron 1.85%, en buena medida por el fin del subsidio de verano a las tarifas eléctricas en 18 ciudades. Parte del repunte general responde, por tanto, a un componente específico, pero la persistencia de los servicios limita una lectura demasiado cómoda sobre la inflación.

Banxico mantuvo por unanimidad la tasa de referencia en 6.50% el 24 de septiembre. Entonces señaló que la economía habría moderado su expansión durante el tercer trimestre y que persistían condiciones de holgura. Si el PIB del 30 de octubre resulta claramente más fuerte que las referencias previas, ese argumento perdería algo de peso; si sorprende a la baja, la debilidad de la actividad volvería a ganar relevancia. Ninguno de los dos escenarios decide por sí solo el movimiento de tasas.

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El PIB puede estrechar el margen, pero no resolver la decisión

Las minutas de la última reunión muestran por qué el dato de crecimiento puede ser importante. Algunos integrantes dejaron abierta la posibilidad de evaluar una disminución puntual o un ajuste fino a la baja si la inflación continúa mejorando y los mercados financieros permanecen ordenados. Otro integrante defendió mantener la tasa actual durante un periodo prolongado. El debate, por tanto, está abierto y no apunta a una decisión automática.

La lectura para México pasa por el equilibrio entre actividad e inflación. Un PIB más fuerte de lo esperado podría reducir la urgencia de dar más apoyo a la economía mediante tasas menores, especialmente si los servicios siguen mostrando rigidez. Un dato débil podría reforzar el argumento de que existe holgura suficiente para considerar un ajuste, pero Banxico también seguirá mirando expectativas de inflación, tipo de cambio y condiciones financieras. El propio banco central ha señalado que esas variables forman parte de sus decisiones hacia delante.

Para hogares y empresas, esto importa porque la política monetaria se transmite con retraso. Mantener una tasa alta por más tiempo prolongaría condiciones financieras restrictivas, pero un eventual recorte tampoco se trasladaría de inmediato ni de forma uniforme a créditos, ahorro o financiamiento empresarial. El PIB puede cambiar el balance de argumentos; no determina por sí solo el costo del dinero.

El peso también mirará a la Fed antes de la decisión de Banxico

El dato mexicano llegará después de la reunión de la Reserva Federal del 27 y 28 de octubre. Eso obliga a separar dos fuerzas. El PIB puede modificar las expectativas sobre Banxico, mientras que la Fed puede alterar el entorno del dólar, las tasas estadounidenses y el diferencial de rendimientos entre ambos países. Por eso, cualquier reacción del peso o del USD/MXN deberá evaluarse junto con lo que haya decidido y comunicado la Fed, no atribuirse únicamente al crecimiento mexicano.

Banxico ha insistido en que su política no tiene que reaccionar de forma mecánica a los movimientos de la tasa de la Fed porque las dos economías atraviesan condiciones diferentes. Aun así, el tipo de cambio forma parte de sus variables de vigilancia por su posible traspaso a los precios. Un cambio brusco en el dólar o en las condiciones financieras globales podría alterar la lectura que deje el PIB.

La próxima decisión de Banxico está programada para el 5 de noviembre. Para entonces, la Junta ya tendrá la estimación oportuna del PIB del tercer trimestre, la inflación de la primera quincena de octubre y el resultado de la reunión de la Fed. La inflación completa de octubre se publicará el 9 de noviembre y el PIB trimestral completo, el 23. La clave será leer el dato del 30 de octubre como una pieza importante del rompecabezas, no como una señal que cierre por sí sola el debate monetario.

Esta noticia ha sido elaborada por Saúl Soto

Saúl Soto

Saúl Soto

Especialista

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Editor macro México