El cierre de 17.2333 confirma una semana especialmente débil para el peso
Banco de México ubicó el cierre de jornada del viernes 18 de septiembre en 17.2333 pesos por dólar, frente a 16.9705 una semana antes. La diferencia equivale a una depreciación de alrededor de 1.55%, el peor desempeño semanal del peso desde marzo, de acuerdo con la cobertura de Reuters. El FIX del viernes quedó ligeramente por encima, en 17.2450, una referencia distinta del precio spot y del cierre interbancario.
La apertura del lunes exige separar fuentes y horarios. En las primeras horas de la jornada, Investing.com México situaba el USD/MXN alrededor de 17.23, dentro de un rango de 17.2050 a 17.2384, y mostraba una apertura de 17.2299. Banxico todavía no había publicado su cotización oficial de las 9:00 ni el FIX del lunes, que se conoce más tarde en el día. Por eso, conviene no mezclar una cotización spot en tiempo real con las referencias oficiales del banco central.
El entorno externo tampoco deja una lectura de una sola dirección. El DXY se movía cerca de 100.335, mientras el rendimiento del Treasury estadounidense a 10 años retrocedía hacia 4.966%. Al mismo tiempo, el Brent caía alrededor de 2.1% hasta 101.70 dólares por barril y el WTI 2.2% hasta 98.11 dólares. Un dólar firme puede presionar a monedas emergentes, pero menores rendimientos y petróleo más débil pueden aliviar parte del nerviosismo. El USD/MXN no se mueve por una sola razón.
La subida de la Fed redujo 25 puntos base el diferencial con México
La Reserva Federal elevó el 16 de septiembre su rango objetivo en 25 puntos base, hasta 3.75%-4.00%. Banxico mantiene su tasa de referencia en 6.50% desde mayo y volvió a dejarla sin cambios por unanimidad en agosto. Si se compara la tasa mexicana con el límite superior del rango de la Fed, el diferencial pasó de 275 a 250 puntos base.
Ese ajuste importa porque una parte del atractivo relativo del peso ha descansado en el rendimiento que ofrecen los activos en moneda local frente a Estados Unidos. Una brecha menor reduce ese colchón en el margen, aunque no significa que el peso deba depreciarse automáticamente. También pesan el apetito global por riesgo, la inflación, la actividad económica, los flujos hacia mercados emergentes y la fortaleza general del dólar.
Para Banxico, además, la inflación sigue exigiendo matices. La inflación general de agosto fue de 3.26% anual, dentro del intervalo de variabilidad alrededor del objetivo de 3%, pero la subyacente se ubicó en 3.88%. Ese componente de fondo sigue siendo relevante para evaluar cuánto espacio tiene el banco central antes de modificar de nuevo su postura.
Banxico decide el jueves y el tono puede importar tanto como la tasa
El calendario oficial fija la próxima decisión de Banxico para el jueves 24 de septiembre a las 13:00 horas de Ciudad de México. El consenso citado en días recientes por Bloomberg Línea apuntaba a que la Junta de Gobierno mantendría la tasa en 6.50%; en la Encuesta Citi mencionada por ese medio, 25 de 37 analistas no esperaban un movimiento.
Una pausa, sin embargo, no resolvería por sí sola la lectura del peso. En agosto, Banxico señaló que consideraba apropiado mantener la tasa en su nivel actual y describió la postura monetaria como adecuada para enfrentar el entorno macroeconómico. Ahora el mercado tendrá que revisar si conserva ese mensaje, cómo describe los riesgos de inflación y si el endurecimiento de la Fed cambia su evaluación del escenario.
La misma mañana del jueves, INEGI tiene programadas la inflación de la primera quincena de septiembre y el IGAE. Son dos piezas relevantes: la inflación puede modificar la discusión sobre tasas y el indicador de actividad ayudará a medir el pulso de la economía mexicana. La concentración de datos y la decisión de Banxico convierte al jueves en el principal foco de riesgo para el peso durante la semana.
Qué debe vigilar México si vuelve la volatilidad al USD/MXN
La referencia práctica no es adivinar el siguiente movimiento, sino separar qué viene del dólar y qué viene del peso. Si el DXY sigue firme y los rendimientos estadounidenses vuelven a subir, el USD/MXN puede recibir presión desde el lado externo. Si Banxico mantiene una postura restrictiva, el diferencial de tasas seguirá dando soporte relativo al peso. Ninguno de esos escenarios garantiza una dirección.
También importa cómo se opera la volatilidad. En sesiones con decisiones de bancos centrales o datos de inflación, los spreads pueden ampliarse y aparecer slippage, especialmente en productos apalancados. Quien siga el cruce mediante un broker de Forex debe mirar costes y ejecución, no solo el precio mostrado en pantalla; y comparar brokers con spreads bajos no elimina el riesgo de que esos diferenciales aumenten en momentos de estrés.
La guía para entender el USD/MXN esta semana pasa por cuatro piezas que se conectan entre sí: el mensaje de Banxico, la brecha de tasas frente a la Fed, la dirección del dólar global y los nuevos datos de inflación en México. La caída de 1.55% deja al peso más sensible a esos catalizadores, pero no convierte la semana en una señal de compra o venta. El dato importante será si cambia —o no— la lectura de fondo sobre tasas y riesgo.








