El dato que mostrará dónde suben los precios antes de llegar al consumidor

  • El INEGI publicará este viernes 7 de agosto el INPP de julio, una medición de los precios que reciben los productores mexicanos. El dato permitirá ubicar presiones en insumos intermedios, bienes finales, construcción, manufacturas y servicios, pero no anticipa por sí solo el INPC ni una decisión de Banxico.

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El INPP muestra cómo cambian los precios de productores insumos y servicios en México.
El INPP muestra cómo cambian los precios de productores insumos y servicios en México.

Junio dejó alivio agregado, pero presiones muy distintas

El punto de partida es junio. El Índice Nacional de Precios Productor total, incluido petróleo, disminuyó 0.87% mensual y aumentó 2.10% anual. La variación anual fue considerablemente menor al 4.89% registrado en junio de 2025, aunque la comparación no significa que todos los productores hayan enfrentado el mismo comportamiento de precios.

Los bienes y servicios de uso intermedio, aquellos que pueden incorporarse a otros procesos productivos, bajaron 1.38% mensual y subieron apenas 0.70% anual. Los bienes y servicios finales retrocedieron 0.66% frente a mayo, pero mantuvieron un incremento anual de 2.67%. En junio del año pasado, ambos componentes crecían a tasas anuales superiores a 4.8%.

La fotografía cambia al revisar las actividades económicas. Los precios de las actividades primarias cayeron 9.08% anual y los de las secundarias avanzaron 1.79%. En contraste, las actividades terciarias registraron un incremento de 4.37% anual. Dentro del sector secundario, la construcción aumentó 5.20%, mientras que los precios de las industrias manufactureras crecieron solamente 0.61%.

La caída mensual del índice total también estuvo concentrada en algunos productos. El petróleo crudo restó 0.481 puntos porcentuales al resultado, la gasolina 0.169 puntos, la plata afinada 0.167 y el jitomate 0.119 puntos. Del lado contrario, las mayores contribuciones al alza provinieron del aguacate, el gas natural, el transporte aéreo de pasajeros y la edificación residencial.

Este desglose importa porque una variación elevada en un producto no siempre tiene una influencia significativa en el índice. La incidencia considera tanto el movimiento del precio como el peso de cada componente. Para julio, esa columna será tan relevante como la cifra general.

Cómo leer insumos, producción final y sectores

El INPP no es una contabilidad directa de todos los costos que pagan las empresas. Mide la evolución de los precios de una canasta de bienes y servicios producidos en México para el mercado interno y la exportación. Por eso, debe hablarse de una señal sobre presiones de precios en la cadena productiva, no de una radiografía completa de los gastos empresariales.

El índice de uso intermedio es el que más se aproxima a esa lectura temprana. Incluye mercancías y servicios que son adquiridos para participar en otros procesos de producción. Una aceleración amplia podría indicar que determinadas empresas están pagando más por insumos nacionales o servicios necesarios para operar.

Los bienes y servicios finales, en cambio, se destinan al consumo, la formación de capital o las exportaciones. Si este componente aumenta, la presión ya puede estar apareciendo en los precios de venta establecidos por los productores. En junio, los bienes finales dirigidos a la demanda interna crecieron 3.48% anual, frente al aumento de 0.48% de los destinados a exportaciones.

La lectura sectorial evitará conclusiones demasiado amplias. En construcción habrá que revisar si continúa el aumento anual de 5.20% y qué ocurre con la edificación residencial, los inmuebles comerciales y las obras viales. En la clasificación del INPP, la construcción se concentra en producción final, porque no genera bienes de uso intermedio.

En las manufacturas será necesario separar alimentos, productos petroleros, químicos, plásticos, minerales no metálicos, metales básicos, maquinaria y equipo de transporte. El aumento anual de 0.61% registrado en junio escondió diferencias relevantes: los productos derivados del petróleo y del carbón crecieron 8.11%, mientras que las industrias metálicas básicas avanzaron 16.46%.

Los servicios tampoco deben tratarse como un bloque uniforme. Transporte, renta de inmuebles, servicios profesionales, educación, salud, hospedaje y preparación de alimentos pueden seguir trayectorias distintas. El índice de actividades terciarias estaba por encima del total en junio, por lo que será uno de los puntos centrales de la publicación de julio.

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Por qué el INPP no anticipa automáticamente el INPC

El INPP y el INPC responden a preguntas diferentes. El primero mide precios relacionados con la producción nacional; el segundo sigue los precios de la canasta que consumen los hogares mexicanos. Aunque ambos se publican el mismo día, un movimiento del INPP no permite conocer de antemano el resultado del INPC.

El traslado de un aumento de costos hacia el consumidor puede ser incompleto o tardar varios meses. Las empresas pueden absorber parte de la presión mediante sus márgenes, mantener precios por contratos previamente acordados, sustituir insumos o enfrentar una demanda que les impida aplicar incrementos.

También existen costos que el INPP no resume de forma completa, como los salarios, el financiamiento, determinados insumos importados y algunos gastos de operación. El peso mexicano puede influir en las materias primas y componentes comprados en el exterior, pero esa relación requiere revisar el tipo de cambio, la estructura de cada industria y sus contratos.

Un análisis del Banco de México sobre costos productivos encontró que la velocidad y magnitud del traslado hacia los precios al consumidor pueden diferir entre mercancías y servicios. El propio estudio advierte que las brechas entre costos estimados y precios no deben interpretarse como una medida exacta del traspaso ni de los márgenes empresariales.

Por la misma razón, el dato de julio no será una señal automática sobre la próxima decisión de Banxico. Su importancia para el peso y las tasas será indirecta: dependerá de si cambia de forma material la lectura sobre presiones inflacionarias persistentes y de si esa señal coincide con el INPC y otros indicadores.

Qué debe confirmarse en la actualización de julio

La actualización deberá comenzar con las variaciones mensual y anual del INPP total, incluido petróleo. Después será necesario comparar los índices de uso intermedio y de bienes finales, revisar si junio tuvo modificaciones y distinguir si el movimiento fue generalizado o estuvo concentrado en unos cuantos productos.

También deberán verificarse los resultados de construcción, industrias manufactureras y actividades terciarias, junto con los genéricos que aportaron las mayores incidencias positivas y negativas. Sin esos datos no puede afirmarse que las presiones para las empresas aumentaron, disminuyeron o cambiaron de sector.

Junio dejó una señal mixta: el índice agregado creció solamente 2.10% anual, pero la construcción y los servicios mantuvieron tasas superiores. El resultado de julio permitirá saber si esa divergencia continuó, sin convertir un solo mes en tendencia ni confundir precios al productor con la inflación que finalmente pagan los hogares. El último boletín oficial fija la próxima publicación para el 7 de agosto de 2026.

Esta noticia ha sido elaborada por Saúl Soto

Saúl Soto

Saúl Soto

Especialista

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Editor macro México