Error 1: pensar que la tasa de Banxico es un piso para los CETES
El primer error es comparar ambas cifras como si Banxico fijara directamente cuánto deben pagar los CETES. La tasa objetivo de 6.50% es una referencia para las operaciones interbancarias a un día. Es la herramienta operativa con la que el banco central busca influir sobre las condiciones monetarias y, a partir de ahí, sobre otras tasas de la economía. Los CETES, en cambio, son deuda del Gobierno Federal que se coloca mediante subastas.
En la subasta del 22 de septiembre, el rendimiento de los CETES a 28 días fue de 6.15% anual. La tasa objetivo de Banxico seguía en 6.50% el 23 de septiembre, por lo que la diferencia era de 35 puntos base. Además, el rendimiento a 28 días bajó desde el 6.25% observado en las dos colocaciones anteriores.
Eso no rompe ninguna regla. El rendimiento que resulta de una subasta refleja el precio que los participantes están dispuestos a aceptar y puede incorporar expectativas sobre las tasas futuras, demanda por instrumentos de corto plazo, liquidez y las propias condiciones de colocación. Banxico influye sobre la curva de tasas, pero no fija individualmente el rendimiento de cada plazo de CETES.
Error 2: asumir que el 6.15% confirma un recorte de Banxico
Que un instrumento a 28 días rinda menos que la tasa vigente puede ser compatible con un mercado que contempla tasas más bajas en algún momento. El problema aparece cuando esa lectura se convierte en certeza.
La siguiente decisión de política monetaria de Banxico está programada para el 24 de septiembre de 2026. Antes de esa reunión, la encuesta de Citi publicada el 22 de septiembre mostraba que 25 de 36 instituciones consultadas esperaban que la tasa permaneciera sin cambios. Es decir, el rendimiento de un CETE corto no equivale a una decisión anticipada del banco central.
La propia subasta ofrece otro matiz. Los CETES a 91 días se colocaron con un rendimiento de 6.59% y los de alrededor de seis meses, en 6.91%, ambos por encima del actual 6.50% de Banxico. Por eso, tomar únicamente el 6.15% del plazo de 28 días para afirmar que “el mercado ya sabe” que habrá un recorte sería una lectura demasiado simple.
En su decisión del 6 de agosto, la Junta de Gobierno de Banxico mantuvo por unanimidad la tasa en 6.50% y señaló entonces que consideraba apropiado conservar la referencia en ese nivel. Ese mensaje puede modificarse con los datos y con nuevas decisiones, pero una subasta de CETES no sustituye al comunicado de política monetaria.
Error 3: creer que 6.15% es lo que se gana en 28 días
Hay otra confusión frecuente. El 6.15% es una tasa expresada en términos anuales, no significa que un CETE vaya a entregar 6.15% de rendimiento durante solo 28 días.
Los CETES son valores que se colocan a descuento: se adquieren por debajo de su valor nominal y al vencimiento se recibe ese valor nominal. El rendimiento efectivo durante 28 días representa únicamente una fracción de la tasa anual indicada, de acuerdo con el precio de adquisición y el plazo restante.
Por eso, comparar ese 6.15% directamente con una cuenta de ahorro, un pagaré u otro producto sin igualar plazo y forma de expresar la tasa puede llevar a conclusiones equivocadas. También deben considerarse elementos como liquidez, tratamiento fiscal y, cuando correspondan, costos asociados al canal utilizado.
La tasa de una subasta tampoco es una promesa permanente para cualquier compra futura. Nuevas colocaciones pueden arrojar rendimientos diferentes y, cuando un valor se negocia a otro precio, cambia el rendimiento asociado a esa operación.
Qué significa para México, el peso y la próxima subasta
La diferencia entre el CETE a 28 días y la tasa de Banxico es, sobre todo, un recordatorio de cómo funciona el mercado de tasas en México. Una tasa de política monetaria y el rendimiento de un título de deuda de 28 días miden cosas distintas, aunque estén relacionados.
Tampoco conviene convertir ese diferencial de 35 puntos base en una señal automática para el peso mexicano o el USD/MXN. El tipo de cambio responde, entre otros factores, a las expectativas sobre Banxico y la Reserva Federal, al diferencial esperado de tasas entre México y Estados Unidos, al comportamiento global del dólar y al apetito por riesgo. Un cambio persistente en toda la curva puede ser relevante; una sola subasta no determina por sí misma la dirección del peso.
El primer dato que puede cambiar esta lectura es la decisión de Banxico del 24 de septiembre. Después será útil revisar las siguientes subastas y comprobar si el movimiento del plazo a 28 días se extiende a otros vencimientos o se revierte. Las convocatorias y resultados de las subastas de valores gubernamentales se publican dentro del calendario operativo correspondiente.
Lo que cambió fue el rendimiento del CETE a 28 días, que quedó debajo de la tasa objetivo. Lo que todavía no puede afirmarse es que Banxico haya cambiado de postura o que un recorte esté confirmado. Esa diferencia es precisamente la que evita convertir dos tasas distintas en una falsa contradicción.








