Vacantes bajan, contrataciones aguantan: el dato de EE.UU. que México mira antes de Banxico

  • Las vacantes laborales en Estados Unidos bajaron a 7.36 millones en junio, mientras las contrataciones, renuncias y despidos se mantuvieron prácticamente sin cambio. El contraste confirma un mercado que avanza despacio y llega a México por la Fed, el dólar y la decisión de Banxico del jueves 6 de agosto.

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Las vacantes bajaron, pero el resto del mercado apenas se movió

La Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos informó que las vacantes descendieron en 178,000 durante junio, de 7.537 millones en mayo —dato revisado— a 7.359 millones. La tasa de puestos disponibles pasó de 4.5% a 4.4%. El resultado quedó prácticamente en línea con un consenso de 7.4 millones, por lo que la sorpresa fue pequeña y no apunta, por sí sola, a un deterioro abrupto.

Las contrataciones se ubicaron en 5.348 millones, frente a 5.252 millones un mes antes. Aunque la cifra sin redondear aumentó, el organismo la clasificó como sin cambio estadísticamente significativo, con una tasa de contratación de 3.4%. Las separaciones totales también variaron poco, en 5.351 millones; las renuncias permanecieron alrededor de 3.2 millones y los despidos en 1.766 millones.

La comparación exige cuidado. Las vacantes miden los puestos abiertos al último día hábil del mes, mientras las contrataciones y separaciones contabilizan movimientos ocurridos durante todo junio. Además, el reporte es preliminar y puede revisarse. De hecho, el dato de vacantes de mayo fue corregido a la baja en 57,000, mientras las contrataciones y separaciones de ese mes se revisaron al alza.

El modo de contratar y despedir lentamente sigue vigente

El mensaje más claro no está en una sola cifra, sino en la combinación: las empresas estadounidenses no están acelerando la contratación, pero tampoco están recortando personal de forma generalizada. Es el entorno conocido como “baja contratación y bajos despidos”, en el que las compañías cubren posiciones con cautela, retienen a buena parte de su plantilla y esperan mayor claridad antes de expandirse.

Para quienes buscan empleo, ese equilibrio puede sentirse menos favorable de lo que sugieren los bajos despidos. La tasa de renuncias se mantuvo en 2.0%, una señal de que los trabajadores no están cambiando de puesto con la intensidad observada en etapas de mayor dinamismo. Un mercado con poca rotación protege a quienes ya tienen empleo, pero puede alargar la búsqueda para quienes intentan entrar o mejorar de trabajo.

El reporte tampoco debe confundirse con la creación mensual de empleo. En junio, las nóminas no agrícolas aumentaron en 57,000 y la tasa de desempleo se mantuvo en 4.2%, mientras la participación laboral bajó a 61.5%. Juntos, ambos informes muestran una economía que todavía evita una ola de despidos, aunque con menor velocidad para generar oportunidades y con revisiones que obligan a desconfiar de conclusiones demasiado firmes.

El Banco de Inglaterra mantuvo su tasa en 3.75% con tres votos a favor de subirla.
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Qué significa para México, el peso y las tasas

Para México, el primer canal es la política monetaria. La Reserva Federal mantuvo el 29 de julio su tasa en un rango de 3.5% a 3.75%, con tres votos a favor de subirla. Un dato laboral claramente débil podría reducir la presión para elevar tasas; uno muy fuerte podría reforzar una postura más restrictiva. El JOLTS de junio queda en medio: las vacantes cedieron, pero las contrataciones y los despidos no enviaron una señal de ruptura.

Esa lectura mixta limita una reacción automática en el dólar y el USD/MXN. Menos vacantes pueden pesar sobre el dólar si el mercado interpreta que la demanda laboral se enfría, pero la estabilidad de las contrataciones y los despidos reduce el argumento para un giro inmediato de la Fed. Para el peso mexicano, además, cuentan la inflación, el apetito global por riesgo, los precios de la energía y el diferencial de tasas entre ambos países. Esta es una interpretación de los canales de mercado, no una dirección garantizada para el tipo de cambio.

La noticia llega un día antes de la decisión de Banxico del 6 de agosto. El banco central mexicano mantuvo en junio su tasa objetivo en 6.50%. El dato de Estados Unidos forma parte del contexto que puede afectar al peso y al margen futuro de la política monetaria, pero no sustituye la lectura de la inflación mexicana ni anticipa por sí solo la decisión de la Junta de Gobierno.

Los próximos datos serán más importantes que esta señal aislada

El siguiente punto de control será el informe de empleo de julio, programado para el viernes 7 de agosto. Ahí el mercado conocerá la creación de puestos, el desempleo, la participación laboral, los salarios y las revisiones de meses anteriores. Esa combinación tendrá más capacidad que el JOLTS, por sí sola, para modificar la lectura sobre la fortaleza del mercado laboral estadounidense.

Después vendrán la inflación de Estados Unidos del 12 de agosto, el próximo JOLTS el 1 de septiembre y la reunión de la Fed del 15 y 16 de septiembre. Para México, también importará el tono de Banxico: si mantiene la tasa, si cambia su balance de riesgos y cuánto peso concede al entorno externo frente a la inflación interna.

Lo confirmado es que las vacantes bajaron y que la contratación, las renuncias y los despidos cambiaron poco. Lo que todavía no puede afirmarse es que el empleo estadounidense haya entrado en una caída acelerada o que la Fed tenga decidido su próximo movimiento. La señal útil para México es otra: el mercado laboral sigue lento, pero aún no muestra una ruptura.

Esta noticia ha sido elaborada por Saúl Soto

Saúl Soto

Saúl Soto

Especialista

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Editor macro México