El jitomate bajó, pero viajar y comer fuera costó más
El Índice Nacional de Precios al Consumidor aumentó 0.07% frente a la quincena anterior. Con ello, la inflación general anual descendió de 3.37% en junio a 3.10% durante los primeros 15 días de julio de 2026. El dato todavía no representa la inflación del mes completo.
La principal ayuda vino del jitomate, cuyo precio cayó 13.18% y restó 0.070 puntos porcentuales a la variación quincenal. También bajaron las cremas para la piel, 2.03%; el gas doméstico LP, 0.50%; los automóviles, 0.26%; y los hoteles, 3.17%. El chile serrano, el aguacate y el tomate verde completaron parte del alivio observado en productos agropecuarios.
En sentido contrario, el transporte aéreo se encareció 12.44% y fue el producto con la mayor incidencia al alza. Los servicios turísticos en paquete subieron 6.22%; la naranja, 6.02%; las computadoras, 4.52%; la papa y otros tubérculos, 1.39%; el pollo, 0.73%; y el transporte colectivo, 0.70%. También aumentaron, aunque de forma más moderada, las loncherías, fondas, torterías, taquerías y restaurantes.
Estos movimientos explican por qué la experiencia de cada hogar puede ser distinta al promedio nacional. Una familia que compró jitomate pudo notar una reducción importante, mientras otra que viajó por vacaciones o comió fuera enfrentó mayores costos.
La inflación bajó por componentes que suelen ser volátiles
La lectura más favorable estuvo en la inflación no subyacente, que incluye productos agropecuarios, energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno. Este componente disminuyó 0.23% quincenal y registró una variación anual de apenas 0.21%.
Dentro de esa categoría, las frutas y verduras bajaron 1.50% frente a la segunda mitad de junio. Los productos agropecuarios, en conjunto, retrocedieron 0.57%. Este comportamiento compensó parte de las presiones procedentes de servicios y mercancías.
El matiz está en que los precios agropecuarios pueden cambiar rápidamente por condiciones climáticas, cosechas, transporte y oferta regional. La baja del jitomate ayuda al bolsillo, pero no garantiza que la inflación mantenga el mismo ritmo durante las siguientes quincenas.
La inflación de la canasta de consumo mínimo ofrece otra referencia útil. Este índice no presentó variación quincenal y aumentó 2.68% anual, por debajo del 3.73% registrado en el mismo periodo de 2025. Esto sugiere un menor avance promedio en los precios de bienes y servicios básicos, aunque tampoco significa que hayan regresado a sus niveles anteriores.

Los servicios mantienen abierta la cautela de Banxico
La inflación subyacente, que elimina los componentes más volátiles y suele recibir mayor atención de los bancos centrales, aumentó 0.16% quincenal y 3.95% anual. La cifra permanece cerca del límite superior del intervalo de variabilidad de Banxico, aunque la inflación general ya se encuentra próxima al objetivo puntual de 3%.
Dentro de la subyacente, los servicios subieron 0.20% en la quincena y 4.36% anual. Los alimentos procesados, bebidas y tabaco acumularon un incremento anual de 4.89%, mientras los restaurantes y servicios de alojamiento avanzaron 6.31%. Las colegiaturas registraron una inflación anual de 5.95%.
La persistencia en servicios importa porque sus precios suelen ajustarse con mayor lentitud. Rentas, restaurantes, consultas, transporte y otros servicios están vinculados con salarios, contratos y costos operativos. Por ello, su comportamiento puede dar una señal más estable que la caída temporal de una fruta o verdura.
La lectura para Banxico no depende solamente del 3.10% general. También debe considerar que la subyacente todavía se mantiene por encima de la meta y que varios servicios continúan aumentando a tasas cercanas o superiores a 4%.
Qué puede cambiar en la decisión de tasas
Banxico mantuvo su tasa de referencia en 6.50% el 25 de junio, después de haberla reducido en 25 puntos base en mayo. En su calendario oficial, la próxima decisión de política monetaria está programada para el 6 de agosto de 2026.
El dato de julio da margen para discutir una nueva reducción, porque la inflación general continuó acercándose al objetivo y la actividad económica no muestra presiones generalizadas de demanda. Sin embargo, no permite asegurar que la Junta de Gobierno recortará la tasa.
El banco central deberá valorar si la moderación es sostenible o depende demasiado de productos volátiles. También tendrá que revisar el comportamiento de los servicios, las expectativas de inflación, el tipo de cambio y los riesgos externos que puedan trasladarse a energéticos o mercancías.
Para el peso mexicano, una reducción de tasas puede disminuir el diferencial frente a Estados Unidos y modificar el atractivo relativo de los activos en pesos. Pero el USD/MXN no responde a una sola cifra: también influyen la Reserva Federal, el apetito global por riesgo, el comercio y los acontecimientos geopolíticos.
El dato debe leerse con contexto. El jitomate y otros productos frescos ayudaron a bajar la inflación general, pero los servicios siguen mostrando resistencia. Banxico llega a agosto con una cifra favorable, aunque no con una señal definitiva. La inflación mensual completa, el comportamiento del peso y la evolución de la subyacente serán las siguientes referencias antes de asumir que el proceso está asegurado.









